Nuevo urbanismo para los barrios rurales: así quiere Zaragoza reactivar miles de viviendas
El consejero municipal de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, ha anunciado este lunes que el Ayuntamiento de Zaragoza trabaja en una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) con el objetivo de agilizar e impulsar la construcción de vivienda en los barrios rurales de la ciudad, "a la escala que nos demandan".
El anuncio se ha realizado durante el Consejo Territorial de Alcaldes de Barrio, celebrado en la Casa Consistorial, donde Serrano ha detallado el avance de esta estrategia que ultiman los departamentos de Planificación y Diseño Urbano y de Gestión Urbanística.
Según ha explicado, se espera que la modificación permita un desarrollo más ágil de las previsiones del PGOU en lo relativo a la ampliación del suelo urbanizado y a la construcción de viviendas protegidas, especialmente en los barrios rurales.
DOS DÉCADAS DE PLANES DESFASADOS
La planificación vigente contemplaba la posibilidad de construir 18.088 viviendas en los barrios rurales, pero la realidad es que "llevan dos décadas sin desarrollarse por el elevado coste de urbanizar grandes áreas". La mayoría de los planes parciales fueron aprobados en 2006 y 2007, en lo que Serrano ha descrito como "los años del confeti", cuando la demanda y la situación económica hacían pensar en desarrollos de miles de viviendas incluso en núcleos como Movera.
La crisis de 2008 cambió por completo el escenario, dejando estos planes "absolutamente desfasados", ya que estaban planteados con amplias urbanizaciones, altos costes de urbanización y modelos residenciales que hoy no se corresponden con las necesidades reales de los barrios.
"Queremos imprimir agilidad, reducir la carga urbanizadora y ajustar la escala a lo que los propios núcleos y sus jóvenes demandan", ha señalado Serrano, quien ha subrayado que muchos vecinos jóvenes se ven obligados a abandonar los barrios rurales por la falta de oferta residencial.
Además, esta estrategia busca "abrir la vía a que el Ayuntamiento construya vivienda pública, protegida y asequible en los barrios rurales".
OBSTÁCULOS DEL PLAN ACTUAL
El PGOU de 2001 concebía los barrios rurales como polos de un desarrollo residencial desconcentrado, obligando a los promotores a asumir costes muy elevados: calles, aceras, alcantarillado, suministro de agua, electricidad o alumbrado público.
Estos planes se diseñaron como grandes sectores residenciales de baja densidad, más adecuados al entorno, pero los elevados costes y la ausencia de límites de densidad definidos llevaron a que muchos promotores optaran por tipos edificatorios más propios de la periferia urbana que de un barrio rural. El resultado: una oferta poco atractiva para quienes buscan vivienda colectiva, que suelen preferir el interior de la ciudad.
Para revertir esta situación, el Ayuntamiento estudia una batería de medidas normativas y de gestión orientadas a promover desarrollos más realistas, proporcionados y viables:
1. División de sectores en unidades de ejecución
Se propone fragmentar los grandes sectores de suelo urbanizable en unidades más pequeñas, que puedan ejecutarse por fases y con costes ajustados. Un ejemplo es la zona G86/6 de La Cartuja, que podría urbanizarse por manzanas independientes.
2. Cambio de sistemas de ejecución
Dado que ningún sector ha cumplido los plazos en 24 años, el Ayuntamiento podrá sustituir el sistema de compensación por otros métodos:
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Cooperación: la Administración urbaniza y después pasa la factura a los propietarios.
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Expropiación: el Ayuntamiento ejecuta, adquiere el suelo lucrativo y puede destinarlo a vivienda pública.
3. Revisión de las cargas de urbanización
Una opción es que el Ayuntamiento asuma la inversión inicial en infraestructuras y recupere el coste en fases posteriores, bien en metálico o mediante cesiones de aprovechamiento, generando suelo público urbanizado.
4. Áreas polisectoriales
Consiste en que sectores del interior de la ciudad asuman parte de los costes generales de urbanización en los barrios rurales, a cambio de mayor aprovechamiento urbanístico.
A su vez, los sectores rurales reducirían densidad o cederían más aprovechamiento al Ayuntamiento.

