Un oasis con cascada y desconocido... a solo 20 minutos de Zaragoza

A solo 20 minutos de Zaragoza, se esconde un paraje único con una cascada milenaria, pozas naturales y una ermita con pinturas de Goya que lo convierten en un oasis lleno de historia y encanto.

Cascadas de Muel ./ AEA Plus
Cascadas de Muel ./ AEA Plus

A apenas media hora de Zaragoza, en el corazón de la Comarca Campo de Cariñena, se esconde un auténtico oasis natural e histórico: el Parque Municipal de Muel. Aunque para muchos aún es un rincón por descubrir, este espacio combina naturaleza, patrimonio y arte, ofreciendo una de las escapadas más sorprendentes y refrescantes del entorno de la capital aragonesa.

UNA CASCADA ROMANA EN PLENO CORAZÓN DE ARAGÓN

Situado en el antiguo cauce del río Huerva, el parque debe su peculiar configuración a una presa construida por los romanos hace más de dos mil años. Esta estructura desvía el curso del agua para reaparecer con fuerza en forma de una espectacular cascada que, al descender por un cortado rocoso, da lugar a varias pozas naturales donde vecinos y visitantes se refrescan cada verano. La imagen es la de un pequeño vergel inesperado en mitad del paisaje árido zaragozano.

Sobre esta cascada se alza la ermita de la Virgen de la Fuente, construida en el siglo XVIII y famosa por conservar en su interior cuatro pechinas pintadas por un joven Francisco de Goya. Este templo, que parece desafiar la gravedad encaramado a la roca, es uno de los mayores tesoros del patrimonio religioso del entorno. A su lado, un edificio histórico convertido en biblioteca y centro cultural preside el parque entre plataneros de sombra entrelazados, creando una estampa tan pintoresca como acogedora.

ENTRE HISTORIA, NATURALEZA Y CERÁMICA

El parque no es solo un lugar para pasear y disfrutar del agua. También conserva vestigios del pasado musulmán de Muel, como los restos del castillo que una vez coronó el promontorio o el antiguo molino convertido en espacio expositivo. En el trazado del jardín aún se perciben influencias de la arquitectura hidráulica andalusí, con canales, hierbas aromáticas y rincones de calma que invitan a sentarse y dejar pasar el tiempo.

Muel, además, ha recuperado con fuerza su tradición ceramista. Durante la Edad Media, casi toda la población se dedicaba a la alfarería, una actividad que decayó tras la expulsión de los moriscos, pero que hoy ha resurgido gracias al Taller-Escuela y al Museo de la Cerámica. La cerámica de Muel vuelve a estar presente en mercados internacionales, y su legado puede apreciarse también en las calles del propio pueblo, donde abundan los azulejos pintados a mano.

La cercanía, la facilidad de acceso y la riqueza de su patrimonio convierten al Parque Municipal de Muel en un destino perfecto para una escapada de medio día desde Zaragoza. Pasear junto al agua, descubrir restos romanos y árabes, admirar la obra de Goya o simplemente sentarse a la sombra a escuchar el sonido de la cascada son motivos más que suficientes para conocer este rincón único del sur de la provincia. Un lugar que, por su historia y belleza, merece salir del anonimato.

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