Comienzan las obras para transformar la ribera del Huerva de Zaragoza: 8 meses y 8,4M
Los trabajos de regeneración paisajística e hidromorfológica del río Huerva a su paso por Zaragoza comenzaron hace una semana en una primera fase que se prolongará ocho meses y que contempla una inversión de 8,4 millones de euros.
El proyecto tiene como objetivo mejorar la calidad de las aguas, eliminar vegetación invasiva y abrir el río a la ciudad, dotando a los vecinos de espacios accesibles y sostenibles junto al cauce.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha señalado que este proyecto se encuentra en el "top 3" de los más importantes de su mandato y que traerá consigo una transformación profunda, elevando tanto el valor ambiental de este entorno como la forma en que los ciudadanos podrán disfrutarlo y conectarse con él.
PRIMERAS INTERVENCIONES
Las obras han comenzado en varios puntos clave, entre ellos los antiguos Viveros Sopesens, la plaza Bruno Solano-Manuel Lasala, la plaza inferior del puente del Emperador Augusto, y en zonas verdes como el antiguo canódromo y el CDM Alberto Maestro. Las primeras actuaciones incluyen limpieza y desbroce del cauce, creación de accesos y configuración de tres nuevas sendas peatonales, que permitirán una mayor conexión entre la ciudad y el entorno fluvial.
Durante la visita a las obras, la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha destacado que la transformación del Huerva sigue tres ejes principales: "mejorar la calidad de las aguas del río, hacer frente a la vegetación invasora para que podamos recuperar las especies autóctonas y abrir el río a la ciudad". La recuperación cubrirá 2,1 kilómetros de ribera, divididos en dos tramos: uno, desde el Puente Blasco del Cacho hasta Gran Vía, y el segundo tramo empieza en el puente de la calle Miguel Servet y finaliza en la desembocadura en el Ebro.
MEJORAS AMBIENTALES Y DE INFRAESTRUCTURA
El proyecto no solo busca restaurar el paisaje, sino también mejorar el saneamiento y reducir el riesgo de inundación. Para ello, se construirá un tanque de tormentas que almacenará aguas residuales durante lluvias fuertes, evitando su mezcla con el agua del río. Además, se renovarán tuberías de saneamiento y se modernizará la red de abastecimiento de agua potable.
NUEVAS SENDAS Y VEGETACIÓN AUTÓCTONA
En esta fase también se implementarán sendas peatonales inundables que permitirán a los ciudadanos caminar junto al río en algunos tramos. Estas sendas serán de pavimentos permeables que ayudarán a filtrar y aprovechar el agua, integrándose en el paisaje natural. Las sendas, dos en la margen izquierda y una en la derecha, mejorarán la accesibilidad sin interrumpir la continuidad natural del río.
Chueca ha subrayado que aunque la primera fase es “menos agradecida”, es esencial para crear un espacio de biodiversidad y acceso seguro para la ciudad. Además, se han iniciado reuniones con colectivos sociales y vecinales para incluir sus propuestas en la próxima fase del proyecto, prevista para el 2025, que completará la recuperación fluvial y la creación de nuevos espacios abiertos al cauce del Huerva.
El proyecto, que cuenta con la financiación del Gobierno de Aragón, la Fundación Biodiversidad y el Ayuntamiento de Zaragoza, se enmarca en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea.

