Los okupas del Kike Mur rechazan el desalojo propuesto por Chueca: "Vamos a defenderlo con todos los medios"

El colectivo okupa de la antigua prisión de Torrero asegura que no abandonará el edificio voluntariamente.
Mensajes contra el desalojo del Kike Mur, el centro social okupado en la antigua cárcel de Torrero. /AZ
Mensajes contra el desalojo del Kike Mur, el centro social okupado en la antigua cárcel de Torrero. /AZ

La batalla por el futuro de la antigua cárcel de Torrero entra en una nueva fase. Apenas dos semanas después de que la alcaldesa de Natalia Chueca presentara el proyecto básico para transformar el edificio en un Centro de Convivencia de Mayores, el colectivo que ocupa el inmueble desde hace más de 16 años ha respondido públicamente: no piensa abandonar el espacio de forma voluntaria.

La asamblea del CSO Kike Mur, junto a asociaciones vecinales y entidades sociales del barrio de Torrero, ha difundido este jueves un duro comunicado en el que acusa al Ayuntamiento de Zaragoza de impulsar una “ofensiva sostenida contra los espacios autogestionados” de la ciudad y advierte de que defenderá el edificio “con todos los medios” a su alcance.

El proyecto municipal, presentado hace casi dos semanas, contempla una inversión de 3,3 millones de euros para rehabilitar la antigua prisión de la avenida América y convertirla en un equipamiento destinado a las personas mayores. Sin embargo, el anuncio tiene también una derivada judicial y política: el Ayuntamiento busca disponer ya de un proyecto concreto y presupuestado para poder iniciar los procedimientos que permitan ejecutar el desalojo de los okupas que permanecen en el inmueble municipal.

La estrategia recuerda a la utilizada anteriormente con el antiguo instituto Luis Buñuel, donde la existencia de un proyecto oficial fue clave para que los tribunales autorizaran el desalojo policial.

"No vamos a marcharnos voluntariamente"

En el comunicado, los colectivos vinculados al centro social aseguran que no facilitarán “una operación que pretende borrar más de quince años de trabajo colectivo, memoria y lucha en el barrio de Torrero”.

Además, sostienen que la decisión municipal “no es técnica ni una necesidad social urgente”, sino una medida “política” orientada a acabar con espacios autogestionados de Zaragoza. En ese contexto, citan otros casos como el antiguo CSC Luis Buñuel, Harinera, las zonas jóvenes, el CSO Loira o La Fábrika de Chocolate.

El texto pone también el acento en la carga simbólica e histórica del edificio. Según recuerdan, la antigua cárcel fue “la última cárcel franquista de Zaragoza”, un lugar por el que pasaron opositores al régimen y activistas represaliados.

“El CSO Kike Mur nació para transformar un lugar de represión en un espacio de vida, cultura, memoria histórica y apoyo mutuo”, defienden.

Defensa del "tejido comunitario" de Torrero

Los colectivos aseguran que el centro social “no es un edificio vacío”, sino un espacio “vivo” y con actividad constante vinculada al barrio. Entre las actividades mencionadas destacan visitas de memoria histórica con colegios, campañas solidarias, recogidas de alimentos o iniciativas vecinales.

También reivindican que el espacio funciona como “punto de encuentro y participación ciudadana” y como lugar de organización política y social.

“Entendemos este proceso como parte de una estrategia más amplia de desmantelamiento de espacios comunitarios y autónomos”, denuncian en el comunicado, en el que además cuestionan que el futuro centro de mayores responda a una demanda real del barrio.

Finalmente, la asamblea lanza un mensaje de movilización y resistencia ante el posible desalojo: “Si el CSO Kike Mur cae, Zaragoza se levanta”.

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