El puente de España que es un museo y es obra de Zaha Hadid

Tras una inversión cercana a los siete millones de euros, abrió sus puertas al público el 3 de marzo de 2023, marcando una nueva etapa para este símbolo de la Expo 2008.

El Pabellón Puente fue proyectado por la primera mujer en recibir el Premio Pritker / HA
El Pabellón Puente fue proyectado por la primera mujer en recibir el Premio Pritker / HA

Hace tres años que el antiguo Pabellón Puente volvió a latir. El 19 de febrero de 2023 abría sus puertas Mobility City, el museo dedicado a la movilidad sostenible impulsado por Fundación Ibercaja en uno de los edificios más emblemáticos de Zaragoza: el puente diseñado por la arquitecta angloiraquí Zaha Hadid para la Expo 2008.

UN ICONO DE LA EXPO 2008 QUE VOLVIÓ A LA VIDA

El Pabellón Puente fue una de las grandes joyas arquitectónicas que dejó la Expo Internacional de 2008. Durante el evento cumplió una triple función: acceso principal al recinto, viaducto peatonal entre orillas y pabellón expositivo que albergó la muestra “Agua, recurso único”.

Su silueta —que simula un gladiolo tendido sobre el Ebro— se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles del perfil urbano zaragozano. Con 270 metros de longitud, solo cuenta con dos apoyos secundarios en las orillas y uno principal en una isla natural del cauce.

La complejidad técnica fue mayúscula. Debido a la inestabilidad de los suelos fluviales, los cimientos se hundieron hasta 70 metros de profundidad, una cifra récord en España para este tipo de estructuras. Además, la obra se construyó en tierra firme y posteriormente se desplazó hasta su ubicación definitiva sobre el río.

Su piel exterior, formada por una malla metálica romboidal con más de 29.000 piezas de vidrio en distintas gamas de gris, evoca las escamas de un tiburón y refuerza su carácter futurista.

DE EDIFICIO CERRADO A MUSEO PUNTERO

Tras años de inactividad, el Gobierno de Aragón y Fundación Ibercaja impulsaron su transformación en un museo centrado en las innovaciones tecnológicas más avanzadas en automoción eléctrica y nuevos modelos de movilidad.

Antes de su reapertura, el edificio tuvo que someterse a importantes trabajos de acondicionamiento tanto en el interior como en el entorno del cauce. Las obras exteriores, derivadas de una resolución de la Confederación Hidrográfica del Ebro, se centraron en reforzar la protección frente a avenidas del río.

Se actuó en una franja de 300 metros aguas arriba y 100 metros aguas abajo, llegando a intervenir dos metros por debajo del nivel del agua. Se movilizaron cerca de 20.000 metros cúbicos de depósitos aluviales acumulados tras las crecidas de 2015 y 2018 y se colocaron 1.700 metros cúbicos de nueva escollera.

Los nuevos bloques de piedra, de hasta 1.000 kilos por unidad, sustituyeron a los anteriores de 200 kilos, mejorando la resistencia frente a futuras avenidas. La escollera que protege las pilas principales, con piezas de hasta 3.500 kilos, permanecía intacta.

Gran parte de estos trabajos se ejecutaron durante el estiaje, cuando el caudal del Ebro descendió a entre 40 y 50 metros cúbicos por segundo.

La reapertura de Mobility City no solo devolvió la actividad a uno de los edificios más singulares de Zaragoza, sino que también reactivó su entorno en la Margen Izquierda.

Hoy, tres años después, el antiguo pabellón de la Expo es un referente cultural y tecnológico, sede de exposiciones, congresos y encuentros vinculados a la innovación, la sostenibilidad y el futuro del transporte.

Lo que fue uno de los símbolos de la Exposición Internacional del Agua es ahora una apuesta consolidada por la movilidad del futuro. Y tres años después de su reapertura, el balance confirma que el renacimiento del icono ha sido mucho más que estético: ha sido estratégico para Zaragoza.

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