La diseñadora Patricia Veira: "No sigo la moda. Si algo va a estar de moda, no lo hago"

La zaragozana fundó Prokö hace más de 25 años y sus piezas las han llevado figuras como Rosalía o Pilar Palomero
Patricia Veira en su taller. / Álvaro Calvo
Patricia Veira en su taller. / Álvaro Calvo

Patricia Veira (Zaragoza, 1977) es diseñadora y la mente creativa detrás de Prokö. Su marca ha logrado consolidarse como un referente en el mundo de los complementos desde su fundación hace más de 25 años. La naturaleza, los astros y la libertad de expresión, son los tres puntos de los que parte Patricia para crear diseños que rompen con las reglas establecidas y reinventan la manera de relacionarse con la moda

Rosalía, Pilar Palomero, Carlota Gurpegui o la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, son algunos de los rostros conocidos que han llevado sus diseños. Tras más de dos décadas en el barrio de la Magdalena, el taller y espacio creativo de Patricia ha iniciado una nueva etapa en el barrio del Gancho, en la calle Agustina de Aragón 57-59, desde donde sigue dando forma a piezas únicas.

PREGUNTA. Prokö nació hace más de 25 años. ¿En qué momento empezó a tomar forma? ¿Cómo fue ese 'clic' que hace que algo personal se convierta en algo compartido?

RESPUESTA. Esto me viene de vidas anteriores. Mi madre también se dedicaba un poco a esto y lo de la moda siempre lo he llevado muy dentro. Fue todo muy inconsciente, desde cría ya hacía cosas. Trabajaba como dependienta, me despidieron, y dije: ‘voy a hacer realidad mi sueño’. Me apunté a un curso de patronaje y conocí a Ángeles Quero, alguien muy importante para mí, que sigue conmigo. Nadie creía que iba a llegar a ningún lado, el mundo de la moda entonces no era tan accesible como ahora, y ella siempre me ha apoyado.

"Lo que no existe, lo invento". Esto suena muy a su estilo. ¿Recuerda la primera vez que creó algo que no existía y pensó: "esto tiene que ver con quién soy yo"?

Al principio no me di cuenta. Ha sido todo el proceso muy inconsciente. Empecé de cero: cero dinero, cero conocimientos. Todo autodidacta, tanto a nivel de diseño como de empresa. He ido dándome cuenta a lo largo de los años de lo que hacía. No vendo humo, si algo no me gusta, no lo saco. Soy muy perfeccionista y me meto mucho en cada pieza que hago. La esencia de la marca es esa: reinventar, transformar cosas prácticas y bellas que perduren en el tiempo.

Dicen que los objetos que llevamos encima cuentan más de nosotros que nuestras palabras. ¿Qué cree que dicen los complementos de Prokö de quien los elige?

Que le gusta estar guapa, que se ocupa de sí misma. Antes pensaba que era superficial, pero ahora veo que es espiritual,  porque cuando te pones guapa es que te ocupas de ti y generas una energía buena. También es romper patrones. Creo que hay demasiada estimulación social sobre cómo debemos vestirnos y está muy limitado socialmente. Cada uno debería ponerse lo que le dé la gana. Hay que romper esos patrones, hay gente que viene a mi tienda con perlas, se van con otros pendientes y se van guapas. 

"Mis complementos tienen el poder de ponerte bien"

Hay algo en Prokö que parece gritar: "No te tomes tan en serio, pero llévate en serio a ti misma". ¿Estoy muy lejos de lo que intenta transmitir?

Lo que quiero es que te veas guapa, que te sientas bien. Mis complementos tienen el poder de ponerte bien. Muchas clientas dicen que es mejor que una medicina. Yo también lo siento, me ha pasado de estar agotada, crear un pendiente nuevo y ni estar cansada, de repente ponerme guapísima. Para mí, Prokö es un ser de luz, no soy solo yo, es algo más elevado. 

¿Hay algún complemento que piensas no hacer nunca más?

Si algo no me gusta, lo mejoro. Siempre me pongo en el papel de que me lo tengo que comprar yo, entonces me tiene que sorprender a mí la primera vez. Pero sí ha habido cosas que luego he visto en otras chicas y les quedaban genial. Si algo no me convence, al día siguiente lo rehago. De los mayores errores han salido cosas increíbles. Hay que fluir, ser agradecida.

No todo entra en un escaparate. ¿Qué parte invisible de su trabajo le gustaría que la gente valorase más?

La logística de un taller, poner todo en su sitio, archivar, organizar. Hay muchísimo detrás: compras, proveedores, pagos, equipo… No es solo el pendiente. Hay una empresa entera detrás y cuando algo cuesta es por eso, por que hay mucho trabajo que no se ve. Nunca lo hubiese imaginado.

¿Hay alguna norma del "buen gusto" o del diseño que le guste romper a propósito?

No puedo con todo tan igual. Cada día descubro que hay menos normas. No tengo reglas. Para mí, es el equilibrio entre energías. Todo es evolución continua. Cada semana puedo cambiarlo todo.

"Las piezas se revisan una a una y hay que pagar lo justo por lo que es de verdad"

Prokö es una marca con un enfoque muy personal. ¿Qué retos ha tenido que enfrentar para mantener esa autenticidad a lo largo de los años, especialmente con la influencia de las tendencias comerciales?

No sigo la moda. Si sé que algo va a estar de moda, no lo hago. Me gusta ir por delante y con la moda 'low cost' me he dado cuenta de que tengo que valorar lo que hago. Mis piezas están hechas aquí, con un equipo local, con mucho trabajo y energía. Las piezas se revisan una a una y hay que pagar lo justo por lo que es de verdad. 

Pilar Palomero, Rosalía y Natalia Chueca han llevado sus diseños. ¿Cómo es ese momento en el que sus piezas cobran vida en otras personas, en otros contextos?

Flipo. Mi vida ha sido muy ermitaña, de taller. Salgo a la calle y veo a chicas con Prokö y es muy fuerte. Cuando empecé nadie me entendía y me ha costado mucho creer en mí, pero siempre he pensado que había algo muy grande. Ver mis piezas en los Goya, por ejemplo... es brutal. Y también que clientas de hace 25 años sigan ahí. Eso es lo más guay. 

¿Qué parte de su personalidad se cuela siempre, aunque no quiera, en sus diseños?

Todo. Es una extensión total de mí. Pocas veces compro algo solo. Siempre busco cómo una pieza embellece a otra. Es el equilibrio. 

Dentro de ese equilibrio, cada pieza tiene su propio carácter, pero todas encajan de forma natural. ¿Diría que eso también le pasa a usted?

Sí, cada pieza es una parte de mí. Todo armoniza porque viene de un mismo canal, pero cada una tiene su rollo. Soy yo, pero también es más que yo. 

La astrología también está muy presente en sus diseños. Estamos en 2025. ¿Qué le dicen los astros este año? ¿Es de mirar el horóscopo o de dejar que los planetas hagan lo suyo mientras sigue diseñando?

Soy súper. A nivel alto. Este año es muy importante para mí, es el año en el que por fin recojo los frutos de estos 25 años y voy a poder disfrutar de mi vida y de mi tiempo. Virgo va a prender a vivir más feliz, más liviano y lo estoy notando un montón. He hecho cursos, he ido a clases... es un tema que me encanta y he roto muchos patrones. La carta astral me ayudó a creer más en mí. Es muy poderosa.

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