¿Cuál es el plan para el caos de la carretera Z-453 de Zaragoza? Se necesitan drones para saberlo
Un gran desprendimiento ha cortado la Z-453 entre Jaraba y Calmarza. El Gobierno de Aragón evalúa la estabilidad de la ladera antes de retirar el material y reabrir la carretera con seguridad.
El Gobierno de Aragón trabaja contrarreloj para evaluar y resolver la grave afección registrada en la carretera autonómica Z-453, que conecta los municipios de Jaraba y Calmarza, tras un importante desprendimiento de ladera que obligó a cortar el tráfico en ambos sentidos. El incidente se produjo a primera hora del sábado en los puntos kilométricos 2 y 3 de esta vía, dentro de la Comarca Comunidad de Calatayud, y ha generado una situación de bloqueo total en una carretera clave para la movilidad local.
Un desprendimiento de grandes dimensiones
El desprendimiento se produjo sobre las 7:15 horas del sábado y afectó a un tramo de unos 300 metros de longitud, con un espesor aproximado de 10 metros. La ladera colapsada arrastró una gran cantidad de material rocoso y vegetal que quedó depositado sobre la calzada, haciendo imposible la circulación y obligando al cierre inmediato de la vía por motivos de seguridad.
Inspección sobre el terreno y primeras decisiones
El director general de Carreteras e Infraestructuras del Gobierno de Aragón, Miguel Ángel Arminio, se desplazó este domingo a la zona para supervisar in situ la magnitud del desprendimiento y coordinar las primeras actuaciones. Tras observar el volumen de material acumulado, Arminio anunció el envío de maquinaria pesada para fragmentar la piedra caída y facilitar su retirada.
El objetivo inicial es repicar el material rocoso para reducir su tamaño y estudiar los puntos más adecuados para su depósito, de forma que se pueda agilizar el movimiento de camiones y avanzar en la limpieza de la carretera.
Prioridad absoluta: asegurar la ladera
Antes de que comiencen los trabajos de retirada, el Gobierno de Aragón considera imprescindible garantizar la estabilidad de la ladera afectada. La entrada de maquinaria y operarios no se producirá hasta contar con la certeza de que no existe riesgo de nuevos desprendimientos durante las labores.
En este sentido, Arminio ha señalado que la primera medida será la intervención de un especialista en geología, que determinará si la ladera presenta las condiciones necesarias para iniciar los trabajos con seguridad. A partir de ese diagnóstico, se actuará de forma continuada hasta lograr la limpieza completa y la reparación de la vía.
Sin plazos cerrados para la reapertura
Por el momento, el Gobierno de Aragón no puede concretar una fecha para la reapertura de la Z-453. El calendario dependerá de los resultados del estudio geológico y de la complejidad de las actuaciones necesarias tanto en la ladera como en la calzada.
Sí está previsto que a comienzos de la próxima semana entre en funcionamiento una empresa especializada en geología y geotecnia, que empleará drones para analizar en detalle el estado de la roca en este tramo del cañón del río Mesa, una zona especialmente sensible por su orografía.
Afección al cauce del río y coordinación con la CHE
El desprendimiento no solo ha afectado a la carretera. Parte del material ha caído también sobre el cauce del río Mesa, provocando un taponamiento parcial y un recrecimiento del nivel del río aguas arriba del punto del derrumbe. Esta circunstancia añade un factor de complejidad a la intervención.
Ante esta situación, el director general ha subrayado la necesidad de coordinar las actuaciones con la Confederación Hidrográfica del Ebro, con el objetivo de actuar con mayor rapidez y eficacia tanto en la retirada de material como en la gestión del cauce fluvial.
Una actuación condicionada por la seguridad
El plan diseñado por el Gobierno de Aragón pasa por una intervención escalonada, en la que la seguridad de los operarios y la estabilidad del entorno natural son la prioridad. Hasta que no se garantice la estabilidad de la ladera y se evalúe el impacto completo del desprendimiento, la carretera Z-453 continuará cerrada.
Mientras tanto, la situación mantiene incomunicados por esta vía directa a Jaraba y Calmarza, a la espera de que los informes técnicos permitan definir con precisión los plazos y el alcance final de las obras necesarias para recuperar una carretera estratégica para la zona.