Las Playas de la Expo de Zaragoza siguen en estado de ruina y sin plan de apertura

Inauguradas en 2008, las playas fluviales fueron durante años uno de los principales atractivos estivales de la ciudad.

Las Playas en la Expo. /Asociación Legado Expo Zaragoza 2008
Las Playas en la Expo. /Asociación Legado Expo Zaragoza 2008

Lo que antaño fue un rincón de disfrute, de entretenimiento y de veranos multitudinarios, es hoy un espacio olvidado y cubierto de maleza. Las Playas de la Expo, una de las instalaciones estrella del Parque del Agua, continúa en un alarmante estado de abandono y sin perspectivas claras de reapertura. Por segundo año consecutivo, este enclave permanece cerrado, deteriorado y sin una hoja de ruta definida para su recuperación.

Inauguradas en 2008 con motivo de la Exposición Internacional celebrada en Zaragoza, las playas fluviales fueron durante años uno de los principales atractivos estivales de la ciudad. Sin embargo, tras 17 años de funcionamiento, el paso del tiempo y la falta de mantenimiento han dejado huella. La Asociación Legado Expo, que lleva años denunciando el progresivo deterioro de todo el recinto del Parque del Agua, ha vuelto a alzar la voz al comprobar in situ el deplorable estado actual de las playas.

"Nos cuesta no cerrar los ojos para seguir imaginando lo que recordábamos", denuncian desde la asociación. "La situación actual de las Playas de la Expo, por segundo año consecutivo, es de cierre y abandono. Hierbas, maleza, suciedad, deterioro, estado impracticable, vandalismo…", relatan en uno de sus informes.

UN CONFLICTO ENQUISTADO DESDE HACE AÑOS

El origen del problema se remonta a la gestión empresarial de las playas. La primera concesionaria que operaba el recinto decidió ceder el contrato a otra compañía, el Grupo Parque de Atracciones. Pero el Ayuntamiento de Zaragoza impuso una condición clave para aprobar el traspaso: la nueva empresa debía asumir una inversión de 500.000 euros para acometer mejoras esenciales que la anterior no había realizado.

Estas actuaciones eran imprescindibles para frenar el progresivo deterioro de las instalaciones y garantizar la seguridad del espacio, tanto para los usuarios como para el propio entorno del parque. Sin embargo, la nueva gestora mostró desde el principio reticencias a cumplir con esta exigencia, lo que derivó en un conflicto legal que aún sigue sin resolverse.

Ante la negativa de la empresa, el Ayuntamiento interpuso acciones legales. En primera instancia, la justicia dio la razón al Consistorio, ordenando a la concesionaria acometer las inversiones pactadas. Pero la compañía recurrió la sentencia, dejando el asunto en un limbo jurídico, a la espera de una resolución definitiva por parte de la Audiencia Provincial. Por el momento, todo está en pausa y a la espera de resolución judicial para saber qué hacer y cómo devolver el esplendor a la zona más animada de la Expo.

UNA REAPERTURA QUE NO LLEGA

Mientras tanto, las playas siguen cerradas y su estado se degrada a pasos agigantados. “¿En qué momento empezamos a perder esto? ¿Cuándo despertamos de aquel sueño y abrimos los ojos a la realidad?”, se preguntan desde la Asociación Legado Expo Zaragoza 2008, que ha vuelto a denunciar públicamente el abandono del recinto. 

“Hierbas, maleza, suciedad, deterioro, estado impracticable, vandalismo… Lleva años sin mantenimiento, cuidado ni uso alguno”, lamentan desde la entidad, que cada año realiza un informe sobre el estado del Parque del Agua. En su último recorrido por las Playas Fluviales, aseguran que ya cuesta imaginar el bullicio que las caracterizaba antaño.

Aunque el conflicto legal impide cualquier intervención inmediata, el Ayuntamiento de Zaragoza ya ha incluido en los presupuestos de este año una partida de 150.000 euros destinada a labores de mantenimiento y a estudios para definir el futuro de las instalaciones del Parque del Agua. La idea sería dar un giro al espacio con la vista puesta en el año 2028, cuando se cumplirán veinte años de la Expo.

Aun así, no se han concretado todavía medidas a corto plazo para revertir la situación de las playas. En otras instalaciones del Parque del Agua, como el spa, ya se han llevado a cabo trabajos básicos de seguridad, como la colocación de cámaras para evitar su okupación y ciertas labores de conservación financiadas por el Consistorio.

Aunque no se ha detallado un plan concreto, esta inversión inicial muestra la intención de recuperar un espacio simbólico para la ciudad. No obstante, y según denuncian desde Legado Expo, “lo que hasta hace poco era la actividad más popular y exitosa del Parque del Agua se encuentra ahora completamente paralizado". Y, de momento, ni la sombra del agua ni la de las sombrillas parece volver a asomarse este verano.

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