La plaza de Zaragoza que pedía a gritos una reforma ya es real: esta es
Durante años, la plaza Monsalud, frente al Colegio Público Monsalud y junto a la calle Marianela García Villas, fue uno de esos espacios que los vecinos miraban con resignación: jardineras rotas, zonas verdes a medias y un mobiliario que acusaba el paso del tiempo. Ese paisaje ya es historia.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha dado por finalizada la reforma integral de la plaza y su entorno inmediato, una intervención que ha transformado por completo este rincón del barrio con una inversión de 34.367,63 euros.
La actuación, ejecutada a través del servicio de Infraestructura Verde, ha tenido un objetivo claro: recuperar y dignificar una zona que se encontraba en un estado de conservación muy deteriorado.
Un cambio histórico en una plaza que necesitaba un cambio
Antes de la obra, la plaza presentaba jardineras elevadas dañadas, restos de tocones y una pérdida evidente de vegetación tras la retirada de antiguos pinos que tuvieron que ser eliminados por riesgo de caída.
También el pavimento y los elementos urbanos mostraban un desgaste que restaba comodidad y seguridad al uso diario de la plaza, especialmente en un entorno donde el tránsito de familias y escolares es constante.
La reforma ha abordado el espacio desde una lógica de “naturalización” y mejora funcional. El Ayuntamiento ha reorganizado la zona verde para incrementar la biodiversidad, mejorar el riego y actualizar el mobiliario. En términos visibles, el cambio se nota en el verde y en la estructura del lugar: donde había parterres pobres o degradados, ahora hay plantaciones nuevas, pradera y sombra futura.
Entre los trabajos realizados, se ha repuesto el arbolado y la vegetación en distintas capas. En los laterales se han colocado adelfas como alineación vegetal y se han plantado arbustos en parterres laterales. Además, se han incorporado dos franjas de bulbos en la jardinera del cuadrante noroeste, buscando reforzar el ciclo estacional y la diversidad de floración.
Uno de los elementos más simbólicos de la reforma es la incorporación de siete árboles nuevos en los alcorques generados por el Servicio de Conservación de Infraestructuras. Destaca un Liquidambar styraciflua de gran porte en el centro de la plaza, acompañado por cuatro Celtis australis y dos Pyrus calleryana, especies que aportarán sombra y estructura al espacio a medida que crezcan.
La intervención también ha incluido la creación de una nueva pradera de césped mediante tepe y la renovación integral del sistema de riego, además del reemplazo del mobiliario urbano, una pieza clave para que la plaza vuelva a ser un lugar de estancia y no solo de paso.
La consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, ha subrayado el sentido de esta actuación como parte de una línea de trabajo municipal: “La recuperación de la Plaza Monsalud es un nuevo ejemplo del compromiso del Ayuntamiento por dignificar nuestros espacios verdes, hacerlos más seguros y mejorar su biodiversidad, así como mejorar el entorno cotidiano de los vecinos y de la comunidad educativa del barrio”.
Con la obra ya terminada, la plaza Monsalud se consolida como un espacio más verde, accesible y agradable, pensado para el uso diario y para devolver al barrio un punto de encuentro que, hasta ahora, parecía pedir ayuda a simple vista.





