La Policía detiene al presidente del Mersin por atentado a la autoridad en el Príncipe Felipe

El partido tuvo que ser detenido durante varios minutos por altercados en la grada protagonizados por aficionados del club turco, entre ellos el propio presidente, que fue expulsado y arrestado.

Lo que debía ser una fiesta del baloncesto europeo femenino en la Final Six de la Euroliga terminó empañado por un grave incidente protagonizado por la delegación del Cukurova Mersin. El segundo partido de la jornada inaugural tuvo que ser interrumpido durante casi cinco minutos debido a una serie de altercados en la grada, en los que estuvieron implicados seguidores del conjunto turco, incluyendo a su propio presidente.

Los hechos ocurrieron en el ecuador del segundo cuarto, cuando restaban 5 minutos y 15 segundos para el descanso. Los árbitros señalaron una falta técnica al entrenador del Mersin, Ahmet Kandemir, tras protestar de manera airada una decisión arbitral. La reacción desde la grada no se hizo esperar. Un pequeño grupo de aficionados turcos, ataviados con bufandas y banderas del club, se levantó de sus asientos y comenzó a increpar visiblemente a los colegiados.

En ese grupo se encontraba el presidente del club otomano, quien desde el primer momento mostró una actitud desafiante y se negó a colaborar con la seguridad del pabellón. Varios miembros de la organización se acercaron para pedir a los exaltados que regresaran a sus asientos, pero lejos de calmarse, la situación se agravó.

Ante la negativa de los seguidores —y del presidente del club— a cumplir las indicaciones, fue necesaria la intervención de la Policía Nacional, que procedió a retirar a los dos aficionados más exaltados. La intervención no fue sencilla, especialmente en el caso del presidente, quien se resistió en todo momento a abandonar el recinto. Según testigos presenciales, detalla Heraldo de Aragón,  gritó repetidamente “Don’t touch me!” a escasos centímetros de los agentes, en actitud claramente desafiante.

Finalmente, la Policía logró reducir al mandatario turco, que fue expulsado del pabellón y trasladado a comisaría. Allí quedó detenido, acusado de atentado a la autoridad.

Tras la expulsión de los implicados, el partido pudo reanudarse con normalidad, aunque el ambiente en el pabellón quedó visiblemente enrarecido por lo sucedido. La organización de la Final Six, así como la Euroliga, podrían abrir una investigación para depurar responsabilidades tras este grave incidente que ha empañado el arranque de la fase final del torneo.

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