El pueblo de Zaragoza donde pagas impuestos por tener un perro

Villafranca del Ebro desató la polémica al aprobar una tasa de hasta 60 euros por mascota, aunque el rechazo vecinal forzó al Ayuntamiento a dar marcha atrás pocos días después.

Mascotas
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Villafranca del Ebro, un pequeño municipio zaragozano de apenas 850 habitantes, ha vivido en los últimos días una polémica inesperada: una tasa municipal para regular la tenencia de mascotas que ha acabado retirada antes siquiera de entrar en vigor.

El Ayuntamiento aprobó recientemente una ordenanza que imponía un pago anual de 50 euros por perro, cifra que ascendía a 60 euros si el animal estaba catalogado como potencialmente peligroso. Para otros animales domésticos, como gatos, hurones o conejos, se fijó una cuota de 20 euros anuales. La medida buscaba, según el Consistorio, cubrir los costes que generan las mascotas en espacios públicos y fomentar su control, pero la reacción vecinal fue contundente.

Tras el envío de las primeras cartas de liquidación, el malestar se propagó rápidamente entre los vecinos. En un pueblo donde se estima que hay alrededor de 250 mascotas, muchos ciudadanos calificaron la decisión de "abuso" y expresaron su enfado en bares, plazas y redes sociales locales.

En lugares como el bar La Amistad, uno de los pocos abiertos entre semana, la indignación era evidente. “Esto es un abuso, ¿qué será lo siguiente? ¿Pagar por tener flores en casa?”, comentaba uno de los parroquianos mientras tomaba su café.

Ante la presión, el alcalde de Villafranca del Ebro ha optado por retirar la ordenanza de forma definitiva. Aunque defendió inicialmente la necesidad de regular la convivencia entre vecinos y animales y mantener los espacios limpios, ha reconocido que el nivel de descontento era incompatible con su aplicación.

Pese a que el tema ha bajado de intensidad en las últimas horas, ha dejado una lección clara: en Villafranca, cuando se trata de sus animales, los vecinos no están dispuestos a guardar silencio. El Ayuntamiento no descarta abordar en el futuro otras fórmulas para gestionar esta cuestión, pero de momento, los perros, gatos y hurones del pueblo seguirán sin pagar "impuestos".

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