El pequeño pueblo de Zaragoza con una joya mudéjar y vistas de ensueño

Sobre una población de poco más de 200 habitantes, se erige esta imponente iglesia de 1426 
Castillo e Iglesia fortificada de Santa Tecla - Patrimonio Cultural de Aragón
Castillo e Iglesia fortificada de Santa Tecla - Patrimonio Cultural de Aragón

Más allá de los destinos más conocidos de la provincia de Zaragoza, como el Monasterio de Piedra o los bellos pueblos de Sos del Rey Católico y Uncastillo, existen rincones menos frecuentados que sorprenden a quienes los visitan. Uno de ellos es Cervera de la Cañada, un pequeño municipio a una hora de la capital aragonesa que guarda un rico patrimonio histórico y un entorno natural espectacular.

Este pueblo, con poco más de 200 habitantes, es un refugio de tranquilidad en el que se respira historia. Su emblema es la iglesia de Santa Tecla, también conocida como Nuestra Señora de la Asunción, un majestuoso templo construido en 1426 sobre los restos de un antiguo castillo. Este monumento, que combina elementos de la arquitectura medieval con el arte mudéjar, es uno de los seis edificios de Aragón reconocidos por la UNESCO dentro del Patrimonio de la Humanidad.

Ubicada en lo alto del caserío, la iglesia ofrece unas vistas impresionantes del valle del Ribota y la sierra de Armantes, convirtiéndose en un mirador excepcional para los visitantes.

RINCONES NATURALES Y RUTAS DE SENDERISMO

Cervera de la Cañada no solo destaca por su patrimonio arquitectónico, sino también por su entorno natural. A las afueras del pueblo, se encuentra el paraje de los Castillos, donde los visitantes pueden recorrer rutas como el paseo de los Moros o explorar la cueva de Parra. También es recomendable acercarse a la Cruz de Armantes, un punto elevado desde el que se obtiene una panorámica única de la comarca.

Otro de los atractivos de la zona es el puente romano de los Tres Ojos, que se puede visitar siguiendo el camino del Corral Blanco o el sendero de Armantes. Además, a poca distancia del núcleo urbano se encuentra el azud romano del río Ribota, una muestra del legado hidráulico que dejaron los romanos en la región.

Para quienes buscan una vista privilegiada de todo el término municipal, la ermita de San Gregorio es una visita obligada. Desde allí, se puede contemplar el paisaje característico de esta parte de Zaragoza, con sus formaciones geológicas y tierras rojizas.

Uno de los grandes secretos de Cervera de la Cañada es su peculiar formación rocosa conocida como los “castillos” de Cervera, situados en los montes de Armantes. Se trata de un conjunto de cárcavas pétreas de gran belleza, que se extienden a lo largo de 14 kilómetros, desde Cervera hasta el cementerio de Calatayud.

DÓNDE COMER Y CÓMO LLEGAR

Para aquellos que deseen completar su visita con una experiencia gastronómica, una opción recomendable es el Bar Ciervo, ubicado en la calle de la Fuente, 34. Este establecimiento es conocido en la zona por su cocina casera y su trato cercano.

Llegar a Cervera de la Cañada desde Zaragoza es sencillo. Basta con tomar la A-2 en un trayecto de aproximadamente una hora en coche. Desde Teruel, el viaje dura una hora y 40 minutos, siguiendo la A-23 y la N-234.

Este pequeño pueblo de la comarca de Calatayud es un destino ideal para quienes buscan descubrir rincones con historia, disfrutar de la naturaleza y alejarse del bullicio urbano. Con su impresionante iglesia mudéjar, sus paisajes únicos y su tranquilidad, Cervera de la Cañada se consolida como un tesoro oculto de Zaragoza que merece ser explorado.

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