El pueblo de Zaragoza que tiene 17 habitantes y dos ermitas

Además, se trata del pueblo con menos habitantes de toda la provincia 

La despoblación rural azota España con fuerza, dando lugar a lo que ya conocemos la España Vaciada. Muchos pequeños pueblos de nuestro país ven año tras año como el número de habitantes se reduce, dejando estampas dolorosas a quienes viviendo en ello. La despoblación pone en riesgo su historia pero sobre todo futuro. Por suerte, ese no es el final de todos ellos. Algunos renacen de una manera diferente, depositando en la belleza natural del ambiente el devenir del pueblo, lo que lo hace destacar y vivir una segunda, aunque distinta vida.

Uno de estos enclaves es Bagüés, el pueblo con menos habitantes de la provincia de Zaragoza, que a pesar de su reducida población alberga uno de los conjuntos pictóricos románicos más importantes de Aragón.

Este pequeño pueblo se ubica en la comarca de las Altas Cinco Villas, a poco más de 150 kilómetros al noroeste de Zaragoza, en plena zona montañosa del Prepirineo aragonés. Su historia cuenta con exactitud y realidad el fenómeno de la despoblación: en 2005, Bagüés contaba con 37 habitantes, diez años después, la cifra se redujo a 13 y, según el último censo de 2024, actualmente tiene 17 habitantes. A pesar de su escasa población, Bagüés conserva una arquitectura tradicional adaptada al duro clima de la zona. Sus casas, construidas con sillares de piedra y tejados de losas, reflejan el carácter montañoso de este rincón aragonés.

UN TESORO DEL ARTE ROMÁNICO: LAS PINTURAS DE BAGÜÉS

Lo que hace único a Bagüés es su legado artístico. En su pequeña iglesia de San Julián y Santa Basilisa, construida en el siglo XI, se descubrió en 1966 un impresionante conjunto de pinturas murales románicas.

Consideradas como el conjunto pictórico románico más antiguo de Europa, estas pinturas narran episodios bíblicos, desde la creación de Adán hasta la resurrección de Cristo, con un sorprendente nivel de detalle y colorido para la época.

Aunque hoy se encuentran en el Museo Diocesano de Jaca, su origen sigue siendo motivo de orgullo para Bagüés, consolidando al municipio como una referencia mundial del arte románico en Aragón.

QUÉ VER EN BAGÜÉS: UN RECORRIDO POR SU PATRIMONIO

A pesar de su pequeño tamaño, Bagüés alberga varios monumentos de interés.

Iglesia de San Julián y Santa Basilisa

Construida en el siglo XI, es un claro ejemplo del románico lombardo. Su estructura combina elementos góticos y románicos, y aunque su mayor atractivo eran sus pinturas, el templo sigue siendo un punto clave en la historia del arte medieval aragonés.

Casco urbano y casas solariegas

El pueblo conserva edificaciones con gran valor arquitectónico, como la Casa Ballarín, datada en 1794, con un escudo en su fachada, o la Casa Garasa, que destaca por su arco de acceso y grabados geométricos.

Ermita de la Virgen del Pilar

Construida en el siglo XVI, esta ermita presenta una estructura sencilla con muros de sillería y una nave rectangular con cubierta de madera.

Ermita de la Virgen de La Paruela

Situada a cuatro kilómetros de Bagüés, en dirección a Larués, esta ermita románica destaca por su ábside semicircular y su construcción en sillería de tamaño medio.

El entorno de Bagüés es ideal para quienes buscan tranquilidad y contacto con la naturaleza. Sus parajes naturales ofrecen rutas de senderismo con espectaculares vistas del Prepirineo aragonés, perfectas para la observación de flora y fauna.

CÓMO LLEGAR A BAGÜÉS

Para visitar Bagüés desde Zaragoza, la mejor opción es en coche, tomando la A-23 hasta Huesca y continuando por la A-132 hasta Puente la Reina de Jaca. El trayecto dura unas dos horas.

Desde Huesca, el viaje es de aproximadamente una hora y veinte minutos, siguiendo la misma ruta. Debido a su ubicación remota, el transporte público es limitado, por lo que el vehículo privado es la alternativa más recomendable.

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