Más quejas en el autobús urbano: Arrabal, La Jota y Picarral rechazan el cambio en la línea 50

Según denuncian, la propuesta solo introduce una pequeña mejora en sábados y festivos, pasando de 25 minutos a 18,8 minutos.

Las asociaciones vecinales de Arrabal, Barrio Jesús, La Jota y Picarral han expresado su rechazo al planteamiento propuesto por el área de Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza para la línea 50. En un comunicado, los colectivos han subrayado la urgencia, prioridad y necesidad de mejorar la frecuencia de esta línea y han exigido que se establezca un intervalo "óptimo para que ofrezca un servicio útil y eficaz para sus usuarios".

El Ayuntamiento ha definido las nuevas rutas y frecuencias del bus urbano, cuyos pliegos deben presentarse antes de finales de marzo. Estos cambios, que entrarán en vigor a partir de 2027, afectarán a muchas líneas, aunque en el caso de la línea 50, los vecinos consideran que la mejora es insuficiente. Según denuncian, la propuesta mantiene la frecuencia actual en días laborables, con 15 minutos en horario matinal y 30 minutos el resto del día, y solo introduce una pequeña mejora en sábados y festivos, pasando de 25 minutos a 18,8 minutos.

Los vecinos destacan la importancia de la línea 50, que conecta el Hospital Royo Villanova en San Gregorio con Vadorrey, sin cruzar a la margen derecha del Ebro. Además, permite acceder a puntos clave como el Centro Médico de Especialidades Grande Covián, el Centro de Salud Actur Sur, el tranvía en la zona de la chimenea, y otros espacios como GranCasa, WTCZ, la Escuela de Artes o Macanaz.

En su comunicado, las asociaciones han señalado que la línea 50 tiene peores frecuencias que la línea 60, a pesar de que esta última cuenta con alternativas como las líneas 32, 28 y Ci2 en buena parte de su recorrido. Además, denuncian que no se ha contemplado la conexión con el Centro de Salud del Barrio Jesús y que, en contraste, hay mejores conexiones con el Hospital Miguel Servet, que no es el centro hospitalario de referencia de la zona.

Los datos avalan la demanda vecinal. Según las asociaciones, cuando la línea 50 mejoró su frecuencia matutina a 15 minutos, el número de usuarios aumentó en un 26%. "Esto justifica de forma inequívoca que, con una frecuencia adecuada, la línea resulta atractiva, generando confianza en los usuarios", afirman.

Por otro lado, los nuevos pliegos incluirán 200.000 kilómetros anuales para un bus a demanda, que conectará los hogares de personas mayores y enfermos crónicos con los centros hospitalarios de la ciudad. Sin embargo, este servicio no está pensado para "un uso esporádico o por necesidades imprevistas", sino para citas programadas a largo plazo.

Ante esta situación, los vecinos insisten en que "los vecinos y vecinas de la Margen Izquierda van a seguir dependiendo de la línea 50 para sus conexiones sanitarias y diarias". Por ello, demandan una mejora sustancial en la frecuencia de la línea 50, reduciéndola a 12 minutos en todos sus horarios, para garantizar un servicio eficiente y adaptado a sus necesidades.

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