Una rata cae en la cabeza de una profesora: la plaga que alarma en Zaragoza

El CEIP Josefa Amar y Borbón sufre desde hace meses una plaga de ratas. El problema se ha agravado al inicio del curso, con un incidente que ha desatado la alarma en la comunidad educativa.

Plaga de ratas ./
Plaga de ratas ./ CEIP Josefa Amar y Borbón

Lo que comenzó como un problema localizado en los patios exteriores del CEIP Josefa Amar y Borbón, en Zaragoza, se ha convertido en un asunto de preocupación general para familias, profesorado y alumnado. La presencia de ratas en el recinto escolar ha sido denunciada desde el pasado curso, pero el arranque del nuevo año académico ha traído consigo un episodio que ha disparado todas las alarmas: el 9 de septiembre, una profesora de Infantil sufrió la caída de una rata sobre su cabeza cuando salía con los niños al encuentro de sus familias.

La directora del centro, Ascensión Valenzuela, asegura que el problema se arrastra desde marzo o abril de 2023. “Al principio se veían por la parte exterior, en el patio, junto a las puertas de Infantil. A final de curso ya pasaban entre los setos y la valla”, relata. Durante esos meses, incluso llegaron a aparecer varios ejemplares muertos en el patio de recreo, en ocasiones en presencia de los menores.

El colegio ha notificado en varias ocasiones la situación al Instituto Municipal de Salud Pública, que ha llevado a cabo actuaciones puntuales. Sin embargo, desde el centro aseguran que los trabajos realizados “no han sido suficientes” y que el problema persiste. Desde el Ayuntamiento, en cambio, sostienen que se está trabajando “desde hace meses” para atajar el foco de la plaga.

“Tenemos un problema gordo”

El profesorado vincula la proliferación de roedores con la falta de limpieza y mantenimiento de las zonas verdes en los colegios públicos, que, según denuncian, “llevan tres años sin cuidados por problemas con la empresa contratada”. Los setos de cipreses que delimitan la valla de Infantil se han convertido, según explican, en el principal refugio de los animales.

“Por mucho que se haga una intervención puntual, si tienen un lugar donde cobijarse, el problema no se va a resolver. Se oyen entre los setos”, advierte Valenzuela. El claustro lamenta que no se aprovechara el verano, tras las colonias escolares de julio, para realizar una intervención más profunda y prolongada.

El incidente vivido a principios de septiembre fue comunicado de inmediato a las oficinas de mantenimiento y al Instituto de Salud Pública. Pese a que se colocó veneno en la zona y técnicos municipales revisaron las arquetas, en el colegio aseguran que la situación apenas ha mejorado. “Tenemos un problema gordo y nadie se ha puesto en contacto con nosotros, pese a la repercusión mediática”, insiste la directora.

Alarma entre familias y profesorado

La noticia ha generado inquietud entre las familias de los alumnos, que reclaman garantías de que los espacios donde juegan sus hijos sean seguros y salubres. El profesorado, por su parte, recuerda que conviven a diario con menores de Infantil y Primaria, y que cualquier aparición de ratas supone un riesgo tanto higiénico como emocional para los niños.

Además, recuerdan que la exposición continuada a plagas en entornos escolares puede generar no solo problemas de salud pública, sino también un deterioro de la imagen de la escuela pública. “Entendemos que es complicado actuar cuando hay menores, pero había tiempo suficiente en verano para hacer un trabajo más serio”, reprochan.

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