¿Cómo quedará la plaza de San Miguel tras su reforma? ¿Habrá menos carriles y autobuses?

La transformación del Coso y la Plaza San Miguel implicará una reorganización temporal de la movilidad en el área central de Zaragoza.
Plaza de San Miguel en Zaragoza
Plaza de San Miguel en Zaragoza

La Plaza de San Miguel será objeto de una ambiciosa reforma que la convertirá en una zona peatonal y verde, integrada con el Coso y el Paseo Independencia. Esta intervención es parte de la propuesta de reforma integral presentada por el Ayuntamiento, que tiene como objetivo rediseñar uno de los ejes históricos de la ciudad para hacerlo más accesible y atractivo tanto para los residentes como para los visitantes.

La transformación contempla la eliminación de las isletas actuales en la Plaza de San Miguel, desplazando la calzada para crear una gran plaza continua, más amplia y acogedora, que contará con áreas verdes, arbolado y espacios para el ocio, incluyendo pequeños elementos de juego. El diseño final será consensuado con el tejido vecinal, lo que permitirá adaptar la plaza a las necesidades de sus habitantes.

Además, la actuación se extenderá a lo largo del frontal de la Iglesia de San Miguel, donde se implementará una plataforma única, enlazando con la ya existente en el resto de la calle, que fue reformada hace año y medio.

La reforma consiste en una ampliación de la reforma que ya se hizo en la calle Jerónimo Blancas y en un tramo de la calle de San Miguel, donde se han invertido más de 200.000 euros en renovar pavimentos y crear una plataforma única que aporta continuidad estética y funcional al entorno.

El rediseño también incluye mejoras en el subsuelo, como la renovación de la red de saneamiento y abastecimiento de agua para sustituir las viejas tuberías que presentan numerosos problemas estructurales. Además, se instalará un nuevo sistema de iluminación LED en la Plaza San Miguel y el Coso, que proporcionará una mejor visibilidad y contribuirá al ahorro energético.

SONDEOS ARQUEOLÓGICOS

Antes de la redacción final del proyecto, se realizaron sondeos arqueológicos en el Coso y en la Plaza de San Miguel, arrojando luz sobre la rica historia subterránea de esta área de Zaragoza. En el Coso se abrieron diez catas entre la plaza de España y la calle de Espartero, en las cuales se hallaron vestigios que datan desde la época medieval hasta los primeros años del siglo XX. Destacan una galería de hormigón para la red de abastecimiento de agua, construida en las primeras décadas del siglo XX, y el antiguo foso extramuros de la muralla romana, colmatado con materiales del siglo XII y XIII.

En la Plaza de San Miguel, se realizaron nueve catas que mostraron restos de pavimentos y materiales de diferentes épocas, incluyendo fragmentos óseos del cementerio medieval de la Parroquia de San Miguel y restos cerámicos y metálicos de épocas romanas.

TRANSPORTE URBANO Y MOVILIDAD

La transformación del Coso y la Plaza San Miguel implicará una reorganización temporal de la movilidad en el área central de Zaragoza, especialmente debido a la circulación de once líneas de autobús urbano, incluidas las líneas 21, 22, 28, 29, 30, 35, 38, 39, 40, N1 y N5. Para facilitar el acceso y minimizar el impacto en el transporte público, el proyecto prevé la creación de un carril bus en sentido ascendente desde la ribera del Ebro a lo largo del Coso Bajo, asegurando la circulación de los autobuses durante el periodo de obras.

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