Serrano defiende la modificación del PGOU y acusa al PSOE de generar confusión
La modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para facilitar la construcción de vivienda pública en los barrios rurales ha abierto un nuevo frente político en el Ayuntamiento de Zaragoza. El consejero municipal de Urbanismo, Víctor Serrano, ha calificado de “incomprensible” la postura del grupo municipal socialista, que cuestiona el alcance y los efectos reales de la reforma.
Desde el PSOE, la concejal Ros Cihuelo ha advertido de que la modificación supone utilizar el suelo de los barrios rurales como “moneda de cambio” para promover vivienda en otros puntos de la ciudad, sin que exista —según su grupo— garantía de que esos núcleos vayan a beneficiarse a corto plazo. Cihuelo ha señalado que la reforma no asegura “ni una sola vivienda” en el horizonte inmediato para estos barrios.
El Gobierno municipal defiende la reforma
Frente a estas críticas, Serrano ha replicado que la concejal socialista “no ha entendido” el contenido de la modificación. A su juicio, el PSOE mezcla conceptos técnicos sobre aprovechamientos urbanísticos y pierde de vista lo esencial: que la reforma permitirá desarrollar vivienda pública en los barrios rurales en condiciones más viables.
El responsable de Urbanismo ha explicado que la modificación introduce la posibilidad de crear unidades de ejecución más pequeñas, lo que reduciría los costes de urbanización. Según ha detallado, ya no sería necesario afrontar grandes desarrollos con infraestructuras dimensionadas para miles de viviendas —calles, alumbrado o sistemas generales—, sino adaptarlos a promociones de menor escala, en torno a 30 o 40 viviendas, ajustadas a las necesidades reales de estos núcleos.
Debate político abierto
Serrano ha asegurado que la reforma responde a demandas planteadas por los propios alcaldes de barrio, incluidos representantes socialistas, y ha recordado que el Área de Planeamiento mantuvo dos reuniones multitudinarias con responsables de todos los partidos para explicar la propuesta. Según el consejero, los asistentes salieron satisfechos de esos encuentros.
El Gobierno municipal ha instado al PSOE a “no sembrar confusión” sobre el contenido de la modificación y ha planteado el debate en términos políticos: decidir si se apuesta o no por mejorar la vida de los barrios rurales y facilitar que puedan acoger vivienda pública.
Por su parte, el grupo socialista mantiene sus reservas sobre el impacto real de la reforma y sobre si esta garantiza beneficios directos para los propios barrios afectados.
La modificación del PGOU se convierte así en un nuevo foco de tensión entre el Gobierno municipal y el principal grupo de la oposición, en un asunto que incide directamente en el modelo de desarrollo urbano y en la disponibilidad de vivienda pública en los barrios rurales de Zaragoza.