Siete restaurantes del centro de Zaragoza, obligados a cerrar este viernes por un corte eléctrico programado

Un corte eléctrico programado con solo 24 horas de aviso obligará a cerrar siete restaurantes del centro de Zaragoza en pleno servicio de mediodía del viernes.
Restaurante La Bocca, Zaragoza
Restaurante La Bocca, Zaragoza

Al menos siete restaurantes del centro de Zaragoza se verán obligados a cerrar mañana viernes 23 de enero entre las 13:30 y las 15:30 horas debido a un corte eléctrico programado por e-distribución, comunicado con poco más de 24 horas de antelación. La interrupción coincidirá con el horario de máxima actividad del servicio de mediodía y supondrá la cancelación de más de 600 comidas, además de pérdidas económicas de miles de euros para los establecimientos afectados.

Los restaurantes confirmados son La Bocca, Tío Jorge, Guetaria, Coscolo, Asian Caffé, La Trufa y Kung Fu Noodle Zaragoza, situados en las calles Francisco Vitoria, León XIII y Santa Joaquina de Vedruna, en una de las zonas con mayor concentración de oficinas y actividad comercial de la ciudad.

Aviso con apenas un día de margen

Según han explicado los restauradores, el aviso de la compañía eléctrica llegó el jueves 22 de enero, con un margen insuficiente para reorganizar reservas, personal y producción. “Entendemos que las infraestructuras eléctricas requieren mantenimiento”, señalan de forma conjunta, “pero no que se programe en pleno horario comercial y con tan poco aviso”. A su juicio, la decisión no solo impide operar con normalidad, sino que deja sin alternativas de comida a cientos de trabajadores que utilizan estos locales como comedor habitual.

Impacto económico y operativo

El cierre forzoso implica la anulación inmediata de cientos de reservas, que deben gestionarse una a una; la pérdida de producto ya elaborado y perecedero; y la imposibilidad de mantener la cadena de frío durante el corte. Los afectados estiman pérdidas de miles de euros, sin derecho a compensación: sus aseguradoras les han confirmado que no procede indemnización en este tipo de interrupciones programadas.

Un problema que trasciende a los negocios

Más allá del impacto en caja, los restauradores subrayan el perjuicio directo a la ciudadanía. “No vendemos caprichos; somos el comedor diario de cientos de personas”, explican. El cierre simultáneo de varios locales en una misma franja horaria obliga a buscar alternativas de urgencia en una zona ya tensionada a esa hora, con el consiguiente trastorno para trabajadores y empresas del entorno.

Petición de revisión de protocolos

Los establecimientos han solicitado a e-distribución una revisión de sus protocolos: ampliar los plazos de aviso a al menos 15 días, evitar franjas de máxima actividad comercial (apostando por madrugadas, domingos o festivos) y habilitar canales de diálogo previo antes de fijar fechas y horarios. La respuesta recibida, según trasladan, ha sido que la compañía es “conocedora de las inconveniencias”, pero que el mantenimiento se ejecuta según lo programado, sin valorar cambios.

Reanudación del servicio

Salvo imprevistos, los restaurantes retomarán la actividad a partir de las 15:30 horas. Todos han habilitado líneas telefónicas y redes sociales para informar a sus clientes y reprogramar reservas. Los afectados advierten, no obstante, de que el episodio sienta un precedente preocupante para la hostelería en zonas de alta densidad laboral si no se ajustan los criterios de planificación y comunicación de los trabajos programados.

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