Starbucks retira 13 bebidas y no se podrán consumir más
Starbucks ha decidido retirar 13 bebidas de su carta, un movimiento que responde a su estrategia de optimización de costos y eficiencia operativa. Desde el 4 de marzo, los clientes ya no pueden pedir opciones como el frappuccino de espresso, el chocolate blanco caliente o la limonada helada de matcha, entre otras. La medida forma parte de un reajuste más amplio dentro de la compañía, que busca mantener sus precios sin subidas durante el año fiscal de 2025, a pesar del incremento de los costos.
STARBUCKS AJUSTA SU MENÚ EN BUSCA DE RENTABILIDAD
La multinacional del café atraviesa un periodo de cambios estratégicos, enmarcado en su plan de recuperación bautizado como "Regreso a Starbucks". En este contexto, a finales de febrero, el CEO de la compañía, Brian Niccol, anunció recortes de más de 1.100 puestos de apoyo corporativo, además de la eliminación de cientos de vacantes sin cubrir. El objetivo, según la empresa, es reducir la complejidad operativa y mejorar la eficiencia sin afectar a los trabajadores de las tiendas ni a la calidad del servicio.
Dentro de este plan, la eliminación de bebidas responde a la necesidad de agilizar los procesos en los locales, prescindiendo de aquellas opciones que, o bien no tenían una gran demanda entre los clientes, o bien requerían una preparación más compleja. No obstante, este ajuste contrasta con la estrategia en otros mercados como Estados Unidos y Canadá, donde Starbucks ha incorporado recientemente el "Iced Cherry Chai", una bebida fría con notas de cereza y especias.
UNA ESTRATEGIA PARA ATRAER MÁS CLIENTES
Los analistas financieros apuntan a que Starbucks centrará sus promociones en bebidas de menor precio, como los cortados o cafés más básicos, en un intento de recuperar el tráfico en sus establecimientos. Sin embargo, advierten de que esta estrategia podría no ser suficiente para compensar la disminución de ingresos derivada de la supresión de productos más elaborados y costosos.
Por otro lado, la compañía ha confirmado que los ajustes en el menú no han terminado. Su plan contempla eliminar hasta un 30% de las opciones de comida y bebida antes de que acabe 2025, con el objetivo de reducir costes y mejorar sus márgenes de beneficio.

