El Tacpa tira por tierra el recurso por un contrato de la Nueva Romareda: no le da ningún rigor
El Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón (TACPA) ha rechazado el recurso especial interpuesto por la empresa Mare Nostrum contra la adjudicación del contrato de coordinación de seguridad y salud en la Fase 1B de las obras de La Romareda. La resolución, emitida el 3 de marzo de 2025 en el Acuerdo 30/2025, concluye que "el recurso carece de fundamento jurídico y no aporta pruebas suficientes para justificar la paralización del procedimiento de adjudicación".
El contrato, valorado en 185.959 euros, es clave para la demolición, la renovación de la urbanización y la construcción del nuevo estadio. El proceso de adjudicación incluyó a tres licitadores: Ingeniería y Prevención de Riesgos, Jesús Villar y Mare Nostrum. La impugnación presentada por Mare Nostrum alegaba que Jesús Villar, adjudicatario del contrato, "no cumplía con los requisitos académicos y profesionales exigidos" y que "el proceso de adjudicación presentaba irregularidades".
LA DECISIÓN DEL TACPA
El tribunal ha determinado que "la empresa recurrente carece de legitimación para impugnar la adjudicación", ya que previamente había sido excluida del procedimiento por "no acreditar debidamente la adscripción de los medios personales requeridos, concretamente en el perfil de Coordinador de Seguridad y Salud". La resolución indica que "la recurrente se ha retirado del procedimiento de contratación mediante una resolución del órgano de contratación debidamente notificada que no fue impugnada en tiempo y forma". En consecuencia, "el recurso debe ser inadmitido por carecer de legitimación para impugnar la adjudicación quien no puede ser en ningún caso adjudicataria del contrato".
Además, el tribunal considera que "el proceso de subsanación llevado a cabo por la Mesa de Contratación fue correcto". En la sesión del 7 de febrero, "se validó la documentación presentada por Jesús Villar, determinando que cumplía con los requisitos previos exigidos para proceder a la adjudicación del contrato". Por tanto, el TACPA "levanta la suspensión automática del procedimiento y permite la continuidad del contrato".
Como ya señalaron desde el Ayuntamiento, "las obras siguen adelante, según los plazos previstos. La sociedad cuenta con los medios de seguridad y salud que permiten continuar con el desarrollo de los trabajos." "Sólo paraliza temporalmente el procedimiento de adjudicación del contrato de la Coordinación de Seguridad y Salud, pero en ningún caso, afecta a las obras de construcción del nuevo estadio", declararon entonces desde el ayuntamiento.


