La Torre del Agua de Zaragoza tendrá una pantalla LED con el mismo ADN que Las Vegas
Una empresa aragonesa diseñará la futura fachada digital del emblemático edificio de la Expo, con tecnología inspirada en la esfera gigante de Las Vegas.
La Torre del Agua, uno de los símbolos arquitectónicos más reconocibles de Zaragoza desde la Expo 2008, se prepara para un nuevo capítulo visual y tecnológico. La ciudad se alinea con las grandes capitales del entretenimiento y la innovación digital gracias a un proyecto que transformará su fachada en un espectáculo de luz y movimiento.
La empresa Oboria, dirigida por el arquitecto zaragozano Miguel Fontgivell, es la mejor posicionada para asumir esta transformación. Según los resultados técnicos de la licitación, ha conseguido más del doble de puntuación que la segunda clasificada. Aunque falta por conocer la parte económica, todo apunta a que será la adjudicataria definitiva.
Oboria no es una desconocida. Al contrario, su nombre figura entre los responsables del diseño tecnológico de la Las Vegas Sphere, la estructura esférica más grande del planeta y hogar de la pantalla LED más espectacular del mundo, con 54.000 metros cuadrados. Allí, la arquitectura se convierte en experiencia. Y ese mismo lenguaje visual quiere trasladarse ahora a Zaragoza.
UNA FACHADA DIGITAL PARA REINVENTAR UN ICONO
El reto consiste en rediseñar la piel de la Torre del Agua, de 73 metros de altura, para convertirla en una fachada dinámica, con capacidad para emitir imágenes y efectos luminosos. Se intervendrá específicamente sobre el muro cortina exterior, donde se instalarán luminarias lineales siguiendo las diagonales originales del diseño arquitectónico.
El resultado será una especie de pantalla vertical, visible desde gran parte del entorno urbano, que mantendrá la personalidad del edificio original pero lo actualizará con una nueva narrativa visual. La tecnología no solo servirá para iluminar, sino para crear movimiento, transformar formas y proyectar animaciones en tiempo real.
El 70% de la fachada, especialmente la mitad superior —la más visible—, tendrá una mayor densidad lumínica para garantizar una resolución óptima en distancias intermedias. Las cadenas de luz, según recogen los pliegos técnicos del proyecto, permitirán mostrar imágenes en desplazamiento, variaciones de tamaño e incluso transiciones completas, adaptando el edificio a todo tipo de contenidos.
PLAZOS Y T RANSFORMACIÓN
Oboria tendrá tres meses para redactar el proyecto técnico una vez se formalice la adjudicación. A partir de ahí, se abrirá una etapa de obras que se prolongará durante ocho meses, más otros tres adicionales dedicados a tareas de programación y puesta en marcha de la instalación, lo que sitúa el horizonte de estreno a lo largo de 2026.
El proyecto no busca competir con Las Vegas, pero sí comparte con ella algo esencial: la ambición de convertir la arquitectura en un soporte vivo, en una superficie que se comunica, emociona y sorprende. Y lo hará desde Zaragoza, gracias a una empresa local que ya ha dejado huella en algunos de los escenarios más avanzados del mundo.

