Zaragoza retoma su plan para desplegar cámaras inteligentes en todos los barrios

El equipo que desarrolle el proyecto deberá estar formado por ingenieros de telecomunicaciones, industriales y de caminos.

La instalación de cámaras de videovigilancia / DPZ
La instalación de cámaras de videovigilancia / DPZ

El Ayuntamiento de Zaragoza ha retomado su proyecto para ampliar la red de videovigilancia con tecnología inteligente a todos los barrios de la ciudad, tanto urbanos como rurales. Se trata de un sistema que permitirá, mediante el uso de inteligencia artificial, reforzar el control del espacio público y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de seguridad o emergencias.

Tras una modificación presupuestaria que destinó los fondos iniciales —unos 250.000 euros— al nuevo sistema de conteo de personas en la plaza del Pilar, el Consistorio ha decidido dar un paso más y comenzar con los trámites necesarios para poner en marcha este ambicioso despliegue. El primer movimiento ha sido la licitación de un contrato de asistencia técnica que servirá como base para elaborar el futuro acuerdo marco del sistema de videovigilancia.

Este contrato inicial, valorado en 18.150 euros (IVA incluido), permitirá contratar a una empresa especializada que se encargará de definir tanto las ubicaciones prioritarias como las características técnicas del sistema. Tendrá un plazo de dos meses para presentar un informe completo desde el momento en que se le adjudique el proyecto.

El encargo no es menor: se le exige una experiencia contrastada en sistemas de videovigilancia que incluyan inteligencia artificial y la gestión de redes con al menos medio centenar de cámaras instaladas. Además, el equipo que desarrolle el proyecto deberá estar formado por perfiles técnicos muy concretos, como ingenieros de telecomunicaciones, industriales y de caminos.

SELECCIÓN DE UBICACIONES

Una de las tareas clave será seleccionar al menos diez ubicaciones representativas de diferentes zonas de Zaragoza, valorando tanto los distritos del centro como los barrios periféricos. Las propuestas deberán estar alineadas con las peticiones vecinales y de comerciantes, que han trasladado al Ayuntamiento una lista de 50 puntos donde consideran necesaria la instalación de estos dispositivos.

Cada uno de esos lugares deberá documentarse con una ficha técnica detallada, que incluya un reportaje fotográfico, una propuesta concreta de instalación, recomendaciones tecnológicas en cuanto a cámaras y lentes, y una estimación de las obras civiles necesarias para su ejecución.

Las cámaras deberán cumplir con un criterio básico: supervisarse entre sí para maximizar la cobertura y reducir puntos ciegos. Por ello, se contemplará la instalación de dos cámaras por ubicación, dotadas de entre una y cuatro lentes cada una, en función de las necesidades del entorno. Se podrá optar por modelos bullet o multisensor, siempre que se garantice la vigilancia integral de cada espacio.

El documento resultante servirá de base para lanzar el futuro contrato marco, que permitirá extender el sistema a toda la ciudad. Las ofertas se deberán presentar en el Servicio de Policía Local, que es actualmente el organismo encargado de gestionar las imágenes de las cámaras de seguridad que ya funcionan en la vía pública.

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