Zaragoza no deja de inundarse y hay zonas que parecen un lago: ¿por qué?
El pasado sábado, una nueva tromba de agua dejó en Zaragoza más de 40 litros entre las 9.00 y las 13.00 horas. Las lluvias torrenciales provocaron el corte durante varias horas de la Z-30, a la altura de Parque Venecia, debido a las enormes charcas de agua que se acumularon cerca del cuartel de la Policía Local. Pero no fue esta la única zona de la ciudad afectada, como se pudo comprobar en la avenida Navarra, en la calle Valle de Broto y en varios puntos de Las Fuentes, que se vieron desbordados por el temporal.
Las causas que provocan que Zaragoza se inunde en distintos puntos responden a diversas y particulares circunstancias. La primera es común a todos: las lluvias torrenciales, por su intensidad y duración, hacen que el firme no logre absorber el agua con la misma eficacia que en condiciones normales. A ello se une la preocupación por el aumento en la frecuencia de estos fenómenos meteorológicos, que, impulsados por el cambio climático, son cada vez más habituales. Ante esta situación, el Ayuntamiento de Zaragoza lleva tiempo desarrollando labores de prevención en los puntos más estratégicos.
Uno de los casos más preocupantes es el de la zona baja de Parque Venecia, que el sábado volvió a inundarse. La construcción del canal perimetral, cuyo inicio está previsto para diciembre, se considera clave para una prevención más eficaz, ya que permitirá controlar mejor el agua en futuras inundaciones. Parque Venecia está construido en la confluencia de dos barrancos naturales, lo que favorece la acumulación de agua.
La avenida Navarra fue otra de las zonas más dañadas por el temporal. Los actuales sistemas de evacuación no pueden responder de manera efectiva a las lluvias torrenciales, pero esta situación se solventará con la renovación de toda su red en la tercera fase de la reforma que está en marcha. Los técnicos municipales ya tienen un preestudio para conocer las necesidades de la red de saneamiento, cuya renovación está contemplada en el anteproyecto de dicha tercera fase.
Otra ubicación que sufrió problemas fue la calle Valle de Broto, situada en las antiguas balsas naturales de Ebro Viejo, una zona especialmente afectada tanto por el agua del río como por sus filtraciones. El concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, ha anunciado que en 2025 se ejecutará la primera fase de renovación de los colectores situados entre Valle de Broto y la plaza San Gregorio, con una inversión de dos millones de euros. Este proyecto constará de varias fases y podría incluir la construcción de un nuevo tanque de tormentas en el parque Tío Jorge.
En el barrio de Las Fuentes, otro punto crítico, su baja altitud respecto al río provoca que las filtraciones hagan emerger el agua a la superficie. La hoja de ruta del consistorio incluye dotar a la red de mayor capacidad, como se suele hacer cuando se reforman calles en estos barrios, ampliando los diámetros de los colectores. Además, se contempla la construcción de nuevos tanques de tormentas que alivien otras partes de Zaragoza. Ecociudad invertirá 3,3 millones en uno nuevo en los antiguos Viveros Sopesens, cerca del río Huerva.
Las lluvias torrenciales y tormentas son cada vez más frecuentes debido al cambio climático. No solo en verano, sino también en otras épocas del año, este fenómeno, más típico del litoral mediterráneo, se ha vuelto común en Zaragoza. La ciudad debe enfrentarse a las consecuencias que dejan estas acumulaciones de agua en tan poco tiempo, lo que provoca encharcamientos e incluso inundaciones en zonas más vulnerables como Actur, Vadorrey, Las Fuentes y algunas áreas de Delicias.
El pasado sábado, la estación meteorológica de Valdespartera registró hasta 44 litros por metro cuadrado a lo largo del día. La tromba de agua obligó a los Bomberos a realizar 75 intervenciones, como achiques de agua, caídas de árboles o retirada de vehículos atrapados en la Z-40.
La explicación a estas afecciones incluye varios factores: la impermeabilidad de las ciudades, la calidad del sistema de saneamiento y la orografía de cada zona. Las ciudades no absorben el agua inmediatamente, y cuando la cantidad de lluvia es excesiva, el sistema de alcantarillado no puede gestionarlo de inmediato. Zonas en hondonadas o con tuberías antiguas, o las cercanas a ríos, son más propensas a sufrir inundaciones.
En el caso de Parque Venecia, el tercer cinturón se convirtió en un río el 6 de julio del año pasado, pero las medidas actuales, como el muro perimetral y los sensores instalados, lograron prevenir daños mayores este fin de semana. A partir de diciembre comenzarán las obras del canal perimetral de alivio, que desviará el agua hacia la Z-30.
En toda la ciudad, continúan las renovaciones de tuberías para mejorar el sistema de retención de aguas pluviales, incrementando el tamaño de los colectores. Un ejemplo de ello son las obras en Arzobispo Morcillo y las futuras en la avenida de Navarra.