Zaragoza tiene la mitad de deuda y un 38% menos de presión fiscal que en el año 2015
Zaragoza ha conseguido reducir a la mitad su deuda municipal en apenas una década, situándose como una de las grandes ciudades de España con mejor evolución financiera. Según el informe definitivo publicado por el Banco de España, la capital aragonesa cerró 2024 con una deuda de 568 millones de euros, muy lejos de los más de 1.000 millones que arrastraba en 2015. Esta cifra incluye la imputación contable de 122 millones correspondientes al plan de amortización del tranvía, que el Banco de España obliga a contabilizar desde hace unos años. Sin ese concepto, la deuda efectiva sería de 446 millones.
Esta reducción del 50% en una década se ha conseguido gracias a una estrategia de contención del gasto y optimización de recursos, pero también con un modelo de gestión que ha permitido simultanear la rebaja de la deuda con un ambicioso programa inversor y una notable reducción de la presión fiscal. En 2024, Zaragoza ha conseguido recortar su deuda en 35 millones respecto al ejercicio anterior, una caída del 5,8%. Desde 2020, la bajada acumulada es de 133 millones, un 19% menos.
Esta evolución convierte a Zaragoza en la segunda gran ciudad de España que más deuda ha reducido tanto en el último año como en los últimos cuatro. En el ranking de 2024, solo Valencia ha mejorado este dato con una reducción del 23%, mientras que otras capitales como Córdoba (-5,4%), Valladolid (-4,4%) o Murcia (-3,7%) se sitúan por detrás. Por el contrario, la mayoría de grandes ciudades ha aumentado su endeudamiento, destacando casos como Alicante (+47%), Bilbao (+20%) o Barcelona (+5,6%).
En el acumulado desde 2020, Zaragoza (-19%) empata con Málaga y sólo se ve superada por Valencia (-51%). En este periodo, otras ciudades como Palma de Mallorca, Murcia y Madrid también han conseguido rebajar su deuda, aunque en menor proporción. Por el contrario, Barcelona (+73,5%), Bilbao (+63%) o Valladolid (+40%) han incrementado notablemente su carga financiera.
La consejera de Hacienda y Fondos Europeos del Ayuntamiento de Zaragoza, Blanca Solans, ha valorado positivamente estos datos, subrayando que "avalan la ambiciosa labor de saneamiento de las cuentas municipales". Solans ha recordado que la reducción de deuda de los últimos cuatro años equivale a la inversión necesaria para construir La Nueva Romareda, un proyecto clave para el futuro deportivo y urbano de la ciudad.
La bajada de impuestos en Zaragoza
Pero el dato de deuda no es el único hito financiero que destaca en Zaragoza. La capital aragonesa ha conseguido también una disminución notable de la presión fiscal que soportan sus ciudadanos. Desde 2015, el Ayuntamiento ha rebajado los principales tributos municipales, situando el tipo del IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) en el mínimo legal permitido (0,4), una medida que ha tenido un efecto directo en el bolsillo de los contribuyentes. En total, la presión fiscal en Zaragoza es hoy un 38% menor que hace diez años.
"Estamos demostrando que, con una buena gestión, se puede bajar los impuestos a los ciudadanos al mismo tiempo que avanzamos en la senda de reducción de deuda y todo ello mientras ejecutamos grandes proyectos de inversión para transformar la ciudad y mejorar la calidad de vida de los zaragozanos", ha asegurado Solans.
La estrategia financiera del consistorio zaragozano se basa en tres pilares: consolidar la estabilidad presupuestaria, reducir el endeudamiento y mantener una presión fiscal baja sin renunciar a la inversión pública. Esto se ha traducido en que Zaragoza cuente hoy con el mayor presupuesto municipal de su historia, la menor carga fiscal desde que hay registros y el menor nivel de endeudamiento desde 1986.
Entre los grandes proyectos que se están desarrollando en este contexto de equilibrio financiero destacan las actuaciones en movilidad sostenible, rehabilitación de barrios, mejoras en equipamientos educativos y deportivos, y la propia transformación del estadio municipal. A todo ello se suman los fondos europeos, que están permitiendo acelerar y ampliar el alcance de estas actuaciones.


