Zaragoza revisa a fondo 277 edificios del Casco Histórico con un Plan Especial de Inspección
El Ayuntamiento de Zaragoza ha arrancado esta mañana el Plan Especial de Inspección de Edificios en los barrios de Zamoray-Pignatelli y el Casco Histórico, con el objetivo de garantizar la seguridad y estabilidad de las edificaciones más antiguas y deterioradas de la ciudad. Las primeras inspecciones se han llevado a cabo en los números 1 y 3 de la calle Mariano Cerezo, dando inicio a una campaña que revisará en total 277 inmuebles en los próximos siete meses.
Este operativo municipal, liderado por el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, contempla un total de 230 visitas de inspección, a razón de dos visitas por técnico y semana. Para su ejecución, se ha dividido el barrio en 14 áreas de actuación, siendo la primera las manzanas comprendidas entre Agustina de Aragón, Mariano Cerezo, Escopetería, glorieta José Aznárez y calle Mayoral, donde se encuentran 38 edificios.
“Queremos eliminar el estado de inseguridad que puedan presentar algunos inmuebles y garantizar que se cumpla el deber de conservación”, ha afirmado Serrano, quien ha estado presente durante las primeras inspecciones. Ha destacado, además, que se espera un aumento del ritmo de inspecciones en mayo, una vez pasados los festivos.
El equipo técnico está compuesto por cuatro arquitectos técnicos y dos arquitectos, apoyados por personal jurídico y administrativo del Servicio de Inspección Urbanística. También se cuenta con la colaboración de la Policía Local y las comunidades de propietarios, que han sido informadas con antelación.
Cada inspección analizará aspectos como la estructura, fachadas, cubiertas, sistemas de saneamiento, y el estado general del edificio, así como su grado de protección. El informe resultante calificará el estado como favorable o desfavorable, e incluirá, en caso de ser necesario, órdenes de ejecución con las medidas y obras a acometer.
El Ayuntamiento recuerda que, según la ley, los propietarios son responsables del mantenimiento y seguridad de sus edificios, debiendo realizar una Inspección Técnica de Edificios (ITE) a los 50 años de antigüedad y posteriormente cada 10 años. Sin embargo, debido a la antigüedad de muchos edificios en esta zona, y a las condiciones socioeconómicas del entorno, se ha decidido poner en marcha este plan extraordinario, aprobado por unanimidad el pasado marzo en el Consejo de Gerencia de Urbanismo.
“Nos encontramos con inmuebles centenarios junto a otros más recientes, pero en ambos casos puede existir una dejación de funciones que pone en riesgo la seguridad de vecinos y viandantes”, ha señalado Serrano. Por ello, el Ayuntamiento “actúa de forma preventiva”, asumiendo un papel que, si bien no le corresponde, considera necesario.
La inspección se centrará en garantizar que los edificios cumplan con los requisitos de habitabilidad, ornato público, seguridad y salubridad, y que se respete su valor ambiental, cultural y turístico en los casos protegidos.

