Zaragoza talará y repondrá 23 árboles en César Augusto por riesgo de caída

Serán reemplazados este invierno por ejemplares de Cercis, conocidos como “árbol del amor”.
Intervención de urgencia en el arbolado de la avenida César Augusto./ AZ
Intervención de urgencia en el arbolado de la avenida César Augusto./ AZ

El Ayuntamiento de Zaragoza actuará de manera inmediata para garantizar la seguridad de los viandantes en la avenida César Augusto, donde 23 ejemplares de melias serán talados y posteriormente sustituidos por otra especie más adecuada: el Cercis siliquastrum, conocido popularmente como el “árbol del amor”.

La decisión se toma tras un estudio urgente encargado por el servicio de Parques y Jardines, después de que dos árboles cayeran en los últimos meses coincidiendo con episodios de tormentas. Aunque los ejemplares presentaban buen aspecto externo, el informe reveló problemas estructurales invisibles a simple vista que comprometen gravemente su estabilidad.

Para evaluar su estado real, se utilizaron técnicas de georradar mediante el software especializado Tree Radar, que permitió analizar la calidad, tamaño y profundidad de las raíces. También se estudiaron los restos de los árboles ya caídos y la capacidad de absorción de los alcorques actuales.

El pasado viernes ya se actuó de forma urgente sobre tres árboles con mayor riesgo, una intervención motivada por la previsión de fuertes lluvias en Zaragoza. A partir de mañana miércoles, comenzará la segunda fase, que afectará a otros 23 ejemplares, en los que también se detecta un riesgo relevante, especialmente al encontrarse en un tramo con alta afluencia peatonal, presencia de centros escolares y de mayores.

El informe técnico señala que estos árboles han estado sometidos durante años a un entorno adverso: las obras del tranvía y otras intervenciones han modificado tanto el subsuelo como la superficie urbana, dificultando el desarrollo normal de las raíces. Además, la proximidad a edificios y la competencia por la luz solar han provocado inclinaciones en varios ejemplares. Todo ello, sumado a que en muchos casos hasta 40 cm del tronco permanecen enterrados por la elevación de las aceras, agrava su inestabilidad.

La replantación se llevará a cabo este invierno, la época más adecuada para este tipo de intervenciones. Los nuevos árboles, Cercis siliquastrum, son una especie más resistente y manejable para entornos urbanos, ya que alcanzan menor altura y sus raíces se adaptan mejor al espacio limitado del subsuelo.

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