Zaragoza volverá a tener ordenanza cívica: qué cambia, qué se prohíbe y cuánto se puede multar
Zaragoza tuvo una ordenanza cívica hasta 2014. Ese año, el gobierno de izquierdas que tomó las riendas del Ayuntamiento la derogó. Diez años después, la alcaldesa Natalia Chueca ha presentado el proyecto de la nueva Ordenanza Cívica y de Convivencia Ciudadana, un texto que ella misma ha definido como "la ordenanza de las ordenanzas" y que contempla multas de hasta 3.000 euros contra conductas incívicas y actos vandálicos.
"Esta ordenanza no nace de un despacho. Nace de la calle. Nace de escuchar a los vecinos", ha afirmado la alcaldesa, que ha recordado que el último barómetro municipal reflejó que el 91,5% de los zaragozanos reclamaba una normativa de este tipo. El texto incorpora además aportaciones recogidas en una consulta pública celebrada en enero.
El nuevo texto, ha asegurado, "recupera la capacidad del Ayuntamiento para actuar contra el incivismo" adaptándola a la realidad actual. El proyecto comenzará su tramitación para que pueda entrar en vigor "lo antes posible", tal y como ha señalado Chueca.
El texto recoge un régimen sancionador clasificado en tres tipos con sus correspondientes multas. Las leves oscilarán entre los 500 y 750 euros de multa; las graves entre 751 y 1.500 euros; y las muy graves entre 1.500 y 3.000 euros.
Además, se va a pedir "la obligación de reparar los daños que se hayan ocasionado en el patrimonio público" y que por responsabilidad civil no solo se aplique la sanción, sino que también "tengan la obligación de reparar esos daños, que se hayan causado en lo que es de todos". Esta medida es "un paso más", ha destacado Chueca.
Entre las distintas infracciones muy graves, que son las más elevadas con sanciones hasta 3.000 euros, se incluyen todos los actos vandálicos que causen daños en las infraestructuras municipales, mobiliario urbano e instalaciones públicas; y los grafitis realizados con materiales "especialmente agresivos que puedan deteriorar de forma permanente el patrimonio urbano".
También figura el vertido incontrolado de residuos que pongan en peligro la salud o el medio ambiente; el uso del césped y las zonas verdes ornamentales o no y el resto de equipamientos o mobiliarios públicos para "pernoctar o hacer un uso indiscriminado e excluyente", lo que suponga impedir el paso de personas, ha precisado.
"Lo que no queremos es que se produzcan asentamientos en la vía pública, la calle no es para dormir y hay espacios para que las personas que no tienen un hogar puedan tener un lugar donde dormir", ha dicho la alcaldesa para referirse al albergue municipal que ha aumentado la capacidad o las plazas conveniadas con entidades del tercer sector para "evitar que vuelva a repetirse lo que pasó, por ejemplo, en el Parque Bruil hace unos meses".
Esta futura ordenanza habilitará a la Policía Local el poder actuar "para derivarlos al albergue y obligarles a que se levanten y que no estén en espacios que puedan ser un asentamiento y que pueda ser molesto para el resto de ciudadanos".
Infracciones graves
En el ámbito de las infracciones graves están el 'botellón' en parques y plazas; los servicios sexuales retribuidos en espacio público; las despedidas de solteros con alboroto o uso de altavoces que generen molestias; el deterioro de elementos de los servicios públicos como el mobiliario urbano y las fuentes públicas.
En este apartado está también la colocación de pancartas o carteles en bienes municipales calificados como Bien de Interés Cultural (BIC), arquitectónico y con grado de catalogación sin la previa autorización o licencia municipal para "evitar poner carteles donde cada uno considere", ha comentado. Además, se sancionará quien transite por las calles gritando, humillando o insultando a otras personas, ha apuntado la alcaldesa.
Infracciones leves
Las infracciones clasificadas como leves, de hasta 750 euros de sanción, son hacer necesidades fisiológicas en la vía pública como defecar, orinar, no recoger los excrementos de las mascotas ni limpiar los orines, escupir, arrojar colillas, chicles o basura al suelo, manipular contenedores, partir árboles o robar plantas y el uso indebido de bicicletas y patinetes; así como abandonarlos en la vía pública.
