ZEC cree "peligroso" que una víctima de violencia machista sea atendida en una iglesia
La portavoz del grupo municipal de Zaragoza en Común (ZeC), Elena Tomás, ha cargado contra el acuerdo firmado entre el Ayuntamiento de Zaragoza y el Arzobispado para convertir las parroquias en espacios seguros para víctimas de violencia machista.
A su juicio, es "peligroso" que una mujer que ha sufrido violencia tenga que acudir a una iglesia a pedir ayuda, y ha anunciado la presentación de una moción en el próximo pleno para criticar lo que considera un "desmantelamiento progresivo" de las políticas feministas municipales.
Tomás ha sido directa en su valoración: "Lo peor que le puede pasar a una mujer que ha sufrido violencia machista y reúne la fuerza para contarlo es estar mal asesorada. Estamos hablando de la vida de las mujeres".
ZeC no cuestiona el compromiso de quienes trabajan en las parroquias, pero sí la decisión política de la alcaldesa Natalia Chueca de incorporar entidades religiosas a la red de atención a víctimas. Tomás ha calificado la iniciativa de "operación de blanqueamiento ideológico y acercamiento a los sectores más conservadores", más que una mejora real de las políticas de protección.
El argumento central de ZeC es que la ciudad ya cuenta con los recursos necesarios: profesionales municipales especializados y la Casa de la Mujer, a la que Tomás ha definido como "un servicio pionero y referente en toda España". El problema, según la portavoz, es que ese servicio está siendo "desmantelado progresivamente" por el Gobierno municipal. Como ejemplo concreto ha señalado el recorte del servicio de Orientación Laboral de la Casa de la Mujer, "una herramienta fundamental para que muchas mujeres puedan salir de situaciones de violencia y construir autonomía económica".
Sin formación seria para las parroquias
ZeC ha cuestionado también la calidad de la formación que recibirán los responsables de las parroquias adheridas. El Ayuntamiento ha anunciado que impartirá formación a los voluntarios "sin coste alguno", algo que Tomás considera una señal de que "no existirá una formación seria, especializada y de calidad para atender situaciones de violencia machista". "No estamos hablando de hacerse fotos para Instagram. Estamos hablando de la vida de las mujeres. Las víctimas necesitan atención profesional, acompañamiento psicológico, jurídico y social", ha subrayado.
La moción que ZeC llevará al pleno incluye varias demandas concretas. En primer lugar, exige que el Ayuntamiento presente un nuevo Plan de Igualdad para la ciudad, elaborado de forma participada con entidades feministas, profesionales especializadas y agentes sociales, con financiación suficiente y mecanismos de seguimiento y evaluación.
También reclama recuperar y reforzar los Puntos Violetas como dispositivos especializados de prevención y atención frente a agresiones machistas durante fiestas y eventos de ocio. Y denuncia que el protocolo municipal de actuación ante agresiones sexistas en espacios de ocio no se está aplicando "con el rigor necesario", especialmente en lo relativo a la formación, el asesoramiento técnico y el seguimiento de los espacios adheridos.
Para ZeC, el conjunto de estas decisiones evidencia "un proceso de desprofesionalización" de las políticas municipales de igualdad. "No cuestionamos el compromiso de muchas personas de base que participan en parroquias o redes comunitarias. Cuestionamos que la alcaldesa utilice las políticas de igualdad como herramienta de propaganda mientras deteriora los recursos públicos especializados", ha concluido Tomás.
