Zaragoza amplía las zonas verdes del futuro parque del Portillo frente al hotel Orús
El Ayuntamiento de Zaragoza dará un nuevo paso en la tramitación del futuro parque del Portillo con la aprobación definitiva del Estudio de Detalle de la zona en la próxima Comisión de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, prevista para el 15 de septiembre. La operación permitirá ampliar los espacios verdes y redefinir parte del sistema viario para reforzar la centralidad de este gran espacio urbano
32 MILLONES PARA TRANSFORMAR EL PORTILLO
La actuación se enmarca dentro del proyecto de urbanización de 32 millones de euros que impulsa el consistorio en colaboración con Zaragoza Alta Velocidad. El plan, que ya contemplaba ajustes en el trazado viario previsto en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), busca dar respuesta a las necesidades de movilidad y, al mismo tiempo, ganar superficie peatonal y zonas verdes.
En concreto, la modificación urbanística supone un intercambio de usos: 3.472 metros cuadrados de viales pasarán a destinarse a zonas verdes, mientras que 3.180 metros cuadrados de áreas verdes se recalifican como sistema viario. El balance final arroja 292 metros cuadrados adicionales de espacio verde.
MÁS CONEXIONES Y RECORRIDOS PEATONALES
El consejero de Urbanismo, Víctor Serrano, ha subrayado que el rediseño tiene como objetivo principal "favorecer un parque que pueda recorrerse de forma transversal y longitudinal sin interrupciones por calles de tráfico rodado". En esa línea, se incorpora una nueva conexión verde entre las calles Vicente Berdusán y Escrivá de Balaguer, en la parte norte del ámbito.
UNA PLAZA FRENTE AL HOTEL ORÚS
Uno de los cambios más relevantes afecta al enlace entre las calles Anselmo Clavé y Escoriaza y Fabro, que se desplazará hacia el sur. De este modo, se ganará un espacio abierto frente al histórico hotel Orús, que pasará a convertirse en telón de fondo de la nueva plaza, en lugar de quedar enfrentado a un vial perpendicular, como planteaba el diseño inicial.
La propuesta también introduce modificaciones viarias para garantizar la salida de emergencia de vehículos del túnel ferroviario y para mantener la continuidad de la alineación de la calle Anselmo Clavé, lo que implica recalificar una pequeña superficie de 138 metros cuadrados.


