El ejército 'silencioso' y por 24 horas en las Fiestas del Pilar: 150 personas y 65 vehículos a pleno rendimiento
Miles de personas —zaragozanos y visitantes— llenan cada mes de octubre las calles de la capital aragonesa para vivir las Fiestas del Pilar: conciertos, ferias, verbenas, gastronomía, peñas, cuadrillas y un ambiente difícil de repetir en otra ciudad. Pero detrás de esa fiesta hay una maquinaria discreta que no se detiene nunca. Mientras la gente baila, celebra o vuelve a casa al amanecer, Zaragoza se limpia casi en tiempo real.
El Servicio de Limpieza Pública y Gestión de Residuos del Ayuntamiento, operado por FCC Medio Ambiente, despliega durante estas fechas un dispositivo especial que funciona 24 horas al día, todos los días de las fiestas… y también después.
Las fiestas acaban el 13, pero la limpieza sigue el 14
Aunque las Fiestas del Pilar han tenido lugar entre el 3 y el 13 de octubre, el operativo continúa al menos hasta el día 14, cuando se lleva a cabo una limpieza de choque para devolver la ciudad a la normalidad. Ese día se refuerzan baldeos, retirada de restos en zonas de gran afluencia y repaso de contenedores, plazas y calles del centro y los recintos festivos.
El objetivo: que el lunes después de fiestas Zaragoza amanezca sin rastro del fin de semana más intenso del año.
18 brigadas, turnos continuos y una misión: que la ciudad amanezca limpia
Durante el Pilar se organizan 18 brigadas de limpieza, frente a las cinco habituales. Es decir, se multiplican los medios para poder actuar en toda la ciudad sin interrupción.
-
2 brigadas trabajan de noche, en las horas de máximo ocio y botellón.
-
2 brigadas trabajan por la tarde, para contener la suciedad acumulada en los entornos de conciertos, ferias y peñas.
-
14 brigadas entran por la mañana, generalmente desde las 7:00 (y el día del Pilar, una hora antes), para que Zaragoza despierte limpia y transitable.
Estas 14 brigadas de primera hora se reparten por las zonas más críticas: casco histórico, áreas de bares, plazas con programación cultural, recintos de conciertos y ferias. Su trabajo consiste en retirar residuos, vaciar papeleras, baldear, barrer y dejar las calzadas y aceras sin restos de vidrio, comida o cartón.
¿Cuánta gente hay detrás?
Cada una de esas 18 brigadas está formada por ocho personas y vehículos específicos. En total, el operativo moviliza unas 150 personas y 65 vehículos al servicio de la limpieza de la ciudad durante las fiestas.
Cada equipo tipo cuenta con:
-
Un camión recolector, para la retirada de residuos acumulados.
-
Una cuba de baldeo, que permite limpiar con agua a presión calles y plazas.
-
Una barredora mecánica, para calzada y aceras.
-
Un mando intermedio, que coordina el trabajo y reajusta prioridades en tiempo real si surge un punto crítico.
Este despliegue permite actuar de forma inmediata tras grandes concentraciones de público para evitar que la suciedad se incruste en el pavimento y para reducir olores en zonas muy concurridas.
¿Dónde se ensucia más Zaragoza en Pilares?
Las zonas más exigentes coinciden con los puntos de mayor afluencia nocturna, tanto de ocio tradicional como de macroeventos. Tres áreas destacan por volumen de residuos:
-
Espacio Zity (Valdespartera), donde miles de jóvenes acuden a conciertos y fiestas nocturnas.
-
Recinto ferial, epicentro familiar por el día y festivo por la noche.
-
El Tubo y el casco antiguo, donde la hostelería concentra una parte muy importante del ocio gastronómico y nocturno.
También se interviene en plazas con actividad continua, como San Francisco, aunque su perfil sea más tranquilo que las zonas de macroconciertos. “Todas las zonas las tenemos atendidas”, subrayan desde el servicio.
200 toneladas de residuos en fiestas
La magnitud del dispositivo se entiende con un dato: durante las Fiestas del Pilar de 2024 se recogieron alrededor de 200 toneladas de basura en el operativo especial. Eso supone una media de unas 20 toneladas diarias solo vinculadas a la actividad festiva.
Hablamos de vasos, vidrio, envases, cartón de comida rápida, plásticos, restos de botellón y residuos de actividad hostelera multiplicada por diez.


