La Adriática, el edificio de Zaragoza que quiso emular a los rascacielos neoyorquinos

La Adriática fue levantada en plena posguerra, convirtiéndose en uno de los emblemas de los intentos de modernización de Zaragoza. 

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El Coso Alto es una de las vías más emblemáticas y bonitas de Zaragoza. Pasear por esta calle, por la que discurrió la vieja muralla romana, es un placer para los sentidos gracias a las hermosas fachadas que la visten. Desde el Palacio de Sástago al de los Condes de Morata, pasando por el antiguo Casino Mercantil o el edificio del antiguo Banco de Aragón (actual Banco Santander), con sus grandes columnas dando prestancia a este tramo de la calle. 

Entre todos los edificios del Coso, se encuentra también uno que es está entre los más hermosos de la capital aragonesa, marcando un hito en el momento de su construcción. Se trata de La Adriática, el edificio que está considerado como el primer rascacielos de Zaragoza.

UN RASCACIELOS AL MÁS PURO ESTILO NEOYORKINO

El edificio, situado en el número 34 del Coso, se levantó en un momento en el que la ciudad quería comenzar a mostrarse moderna en la época de la posguerra. Fue construido para ser la sede de la compañía italiana La Adriática de Seguros. 

Fue proyectada por Joaquín Muro Antón y por Trinidad Solesio González en 1948. Las obras, dirigidas por Regino Borobio, acabaron en 1952, con fachada triple a las calles del Coso, Palomeque, y también a la plaza de San Roque, a escasos metros de la iglesia de la Mantería.

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La Adriática, en 1959 

El edificio se elevó en hormigón y acero, y se considera el primer rascacielos de la ciudad con sus 40 metros y 13 plantas. Las limitaciones de extensión de la pequeña parcela donde se iba a levantar se compensó con la gran altura del edificio con respecto a sus vecinos. En ese mismo solar, se levantó el palacio de los Condes de Fuentes. 

Fue concebido como un edificio monumental recurriendo a los órdenes gigantes clásicos decorando sus tres fachadas, con pilastras gigantes con capiteles corintios, frontones y balaustradas, y esquinas curvas en las fachadas para suavizar la imagen.

Y si su exterior fue novedoso, su interior no lo fue menos, al aunar en un mismo edificio oficinas, viviendas y locales comerciales. Esa división por usos está bien diferenciado en el exterior, con los locales a pie de calle y en la entreplanta, seis plantas dedicadas a oficinas en la parte intermedia, y las cuatro plantas superiores junto al ático destinadas a viviendas. Este tramo en las que se ubican las viviendas se retranquea  con respecto al resto del edificio y forma un cuerpo exento como si fuera un torreón, estilizando más si cabe el conjunto.

Justo en el lugar donde comienza el retranqueo se sitúa el león de San Marcos de Venecia, símbolo de La Adriática, una compañía de origen veneciano. El león, dorado y alado, sostiene entre sus patas delanteras un libro con la inscripción en latín 'Pax tibi Marco Evangelista mevs", 'la paz sea contigo Marcos, mi evangelista". 

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