Los cines que tienen 70 años y tuvieron la pantalla Cinemascope más grande de Europa cuando fueron inaugurados
Para los amantes del cine, pocas cosas hay más felices que entrar en un cine bonito, de esos que tienen décadas de historia a sus espaldas. Sentarse en la butaca, que se apaguen las luces y comenzar a disfrutar del último estreno tiene algo de magia e incluso cierto poso de romanticismo ante la actual oferta de plataformas donde ver series y películas.
Hubo un tiempo no tan lejano en el que en Zaragoza era posible sentir esa sensación, gracias a los numerosos cines monumentales que salpicaban las calles y avenidas de la capital aragonesa. De todas aquellas, tras el cierre del Cine Elíseos, solo quedan dos cines históricos en activo en la ciudad.
El cine Cervantes, y el Cine Palafox, reconvertido en unas multisalas en las que por suerte, se conservó la sala principal de aquel cine (en la actualidad, Sala 4), además de los accesos desde Independencia con la doble escalera a los lados del pasaje comercial, y el vestíbulo con su elegante escalinata.
EL ORIGEN DEL CINE PALAFOX
El Cine Palafox fue inaugurado el 4 de octubre de 1954. Contaba con más de 1.200 butacas y la pantalla panorámica para Cinemascope de mayor tamaño en la Europa de la época. La primera película en proyectarse es El príncipe valiente, una proyección de Fox en Cinemascope dirigida por Herny Hataway, y protagonizada por James Mason, Janet Leigh, Robert Warner y Debra Pager.
El Cine formaba parte de un proyecto arquitectónico singular que consistía en construir un pasaje comercial, dos cines (el Palafox y el Rex), el Hotel Goya y un edificio de viviendas y oficinas. De los proyectos y de las sucesivas fases de las obras se encargaron los arquitectos zaragozanos José de Yarza García y Teodoro Ríos Usón.
En el vestíbulo, con aires de influencia escandinava, destaca una espectacular y liviana escalinata que permite acceder al anfiteatro de la sala.
Dicha escalinata, junto al mural de Andrés Conejo, relejaron la modernidad y la vanguardia del momento, y se han convertido en dos de los iconos más representativos de este espacio zaragozano dedicado al séptimo arte.
La sala del cine podía acoger 1.250 espectadores distribuidos en platea, anfiteatro y palcos. Para conseguir la máxima calidad en la proyección de las películas, además de la pantalla panorámica para Cinemascope, el cine se diseñó para que tuviera el mejor sonido del momento gracias a la forma y a los materiales utilizados.
UNA NUEVA VIDA A FINALES DE LOS AÑOS 90
Con la competencia de los multicines de los centros comerciales de la periferia, en los años 90 los cines del viejo complejo del pasaje Palafox comenzaron a reconvertirse para adaptarse a los nuevos tiempos y hacer frente a la competencia. A mediados de la década, el cine Rex, situado en la salida del Pasaje por la calle Cinco de Marzo, se transformó en el Palafox Las Salas.
Y en 1997, el espacio del Cine Palafox se transformó para formar un gran complejo que se unía al del antiguo Cine Rex para conformar un espacio con 11 salas de cine con capacidad para 2768 espectadores. Por suerte, la vieja sala del Palafox se mantuvo, siendo en la actualidad la más grande de la ciudad, con 976 butacas. Y también se conservó el vestíbulo, con la escalinata y el mural de Conejo.

