El pueblo aragonés que parece sacado de una novela (y conquistó a Pío Baroja)

Tiene 107 habitantes, inspiró a Pio Baroja y conserva un casco histórico premiado por Europa Nostra
El pueblo aragonés que parece sacado de una novela (y conquistó a Pío Baroja) / Vía Turismo de Aragón
El pueblo aragonés que parece sacado de una novela (y conquistó a Pío Baroja) / Vía Turismo de Aragón


En el Maestrazgo turolense, muy cerca de la frontera con la Comunidad Valenciana, se encuentra Mirambel, un pequeño municipio de apenas 107 habitantes que conserva uno de los conjuntos históricos mejor preservados de Aragón. Su casco antiguo, silencioso y sin estridencias, fue suficiente para que el escritor Pío Baroja decidiera pasar una temporada allí y escribir La venta de Mirambel

UNA LOCALIDAD FRONTERIZA CON UNA HISTORIA LARGA

La historia de Mirambel está marcada por su carácter fronterizo. En sus alrededores se encuentra el yacimiento íbero de El Castellar, pero no es hasta el siglo XII cuando aparece citado por primera vez en documentos. En ese momento, Jaime I de Aragón cedió su control a un caballero francés, probablemente tras la conquista del lugar a los musulmanes. De aquella etapa apenas queda rastro, más allá de pequeños restos de la muralla islámica.

Durante siglos, fue una plaza fuerte entre Aragón y Valencia, y servía como punto de paso para mercancías. En 1243, los templarios otorgaron a Mirambel una carta puebla con el objetivo de fomentar su repoblación. Cuando la orden fue disuelta, el control pasó a los caballeros hospitalarios.

El pueblo también fue escenario de varios conflictos. Durante la Guerra de la Independencia y las Guerras Carlistas sufrió ataques, incendios y pérdidas importantes. En 1837, las tropas liberales quemaron la Iglesia de Santa Margarita, destruyendo buena parte de su patrimonio interior.

UN CASCO ANTIGUO QUE SE CONSERVA INTACTO

El centro histórico de Mirambel se mantiene en muy buen estado, tanto que recibió la medalla de oro de Europa Nostra por la calidad de su restauración. Se accede por el Portal de las Monjas, fácilmente reconocible por su celosía de yeso. Este portal formaba parte del convento de las agustinas, que desde 1980 funciona como oficina de turismo y centro de interpretación.

Muy cerca está la Iglesia de Santa Catalina, donde todavía se conserva un interesante altar mayor y varios retablos. El templo principal del pueblo es, sin embargo, la Iglesia Parroquial de Santa Margarita. Se construyó tras la reconquista, se reformó en 1308 y fue derribada en 1680 para levantar el edificio actual, de estilo barroco.

Otro edificio singular es la Casa Consistorial, que tardó más de 70 años en completarse. Tiene tres plantas, una fachada llamativa y alberga una antigua cárcel. Su salón de plenos, amplio y bien conservado, se utiliza hoy para actos culturales.

Casco Antiguo de Mirambel / Vía GoAragón y Turismo de Aragón
Casco Antiguo de Mirambel / Vía GoAragón y Turismo de Aragón

PALACIOS, PORTALES Y VESTIGIOS QUE MERECE LA PENA VER

Aunque poco queda del antiguo castillo musulmán, transformado en vivienda en el siglo XIX, Mirambel conserva otros elementos igualmente merecedores de una visita. Destacan las fachadas de los palacios de Aliaga y Castellot, ejemplos de la arquitectura señorial que aún se mantiene en pie.

La estructura del pueblo es la ideal, perfecto para visitarlo sin ninguna prisa. No hay grandes distancias, y cada rincón ofrece alguna sorpresa: una puerta gótica, un escudo de piedra, una galería en altura. Todo sin agobios ni masificaciones.

CÓMO LLEGAR A MIRAMBEL, EN TERUEL

Desde Zaragoza, el trayecto hasta Mirambel se realiza en aproximadamente dos horas y quince minutos por la A-23 en dirección sur, tomando después la salida hacia Cantavieja por la carretera A-226. Por otro lado, desde Teruel el tiempo estimado de viaje es de hora y media. Se toma la N-420 hasta Alcañiz y desde allí se enlaza con la A-226 que atraviesa buena parte del Maestrazgo hasta llegar al municipio.

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