El tren cerca de Huesca que cruza más de 100 túneles y puentes: tiene vistas a lagos y llega a Francia
El Tren de los Lagos, uno de los recorridos más espectaculares del Prepirineo, atraviesa más de 100 túneles y puentes y ofrece vistas únicas a lagos y montañas en su histórico trayecto entre Lérida y La Puebla de Segur.
Muy cerca de Huesca, ya en la provincia de Lérida, circula uno de los recorridos ferroviarios más singulares y espectaculares del país: el Tren de los Lagos. Este trayecto histórico, que forma parte del antiguo proyecto transpirenaico, permite atravesar paisajes inaccesibles por carretera y descubrir un territorio de lagos, túneles y desfiladeros desde la comodidad de un vagón.
Un proyecto centenario rumbo al Pirineo
En los años veinte se planteó la construcción de una línea ferroviaria que conectara Baeza (Lérida) con Saint Girons (Francia) en un recorrido de casi 90 kilómetros. Aunque la conexión con el país vecino nunca llegó a completarse, sí se inauguraron tramos progresivamente: primero hasta Balaguer en 1924 y, tras la Guerra Civil, hasta Cellers, Tremp y finalmente La Pobla de Segur en 1951. Ese es el trayecto que se conserva hoy y que ha dado lugar a un viaje que muchos consideran el más bonito de Cataluña.
La ruta avanza desde la llanura leridana hacia el Prepirineo siguiendo los ríos Segre y Noguera Pallaresa, atravesando 17 estaciones y ofreciendo un paisaje que se vuelve más montañoso a medida que el tren se adentra en el norte. A lo largo del recorrido se suceden 4 lagos, 40 túneles y 75 puentes, una combinación que refleja la complejidad técnica de la línea y el atractivo visual que la ha convertido en una de las más admiradas de la península.
Dos formas de viajar: historia o panorámica
El Tren de los Lagos puede disfrutarse con dos experiencias muy diferentes. El Tren Histórico mantiene la estética ferroviaria clásica, con vagones conocidos popularmente como “ye-yés”, construidos en 1968 y pensados en origen para servicios mixtos de línea y maniobras. Su coche cafetería permite contemplar el paisaje mientras el convoy avanza entre valles y embalses.
Por su parte, el Tren Panorámico, que circula durante el verano, apuesta por una visión más actual. Sus grandes ventanales funcionan como enormes pantallas abiertas hacia el exterior y permiten observar con amplitud las sierras del Monroig y del Montsec, así como los grandes espejos de agua que acompañan parte del trayecto. Su diseño moderno convierte el viaje en una experiencia completamente visual.
Un entorno lleno de patrimonio, naturaleza e historia
El recorrido del Tren de los Lagos no solo destaca por la experiencia ferroviaria, sino por las posibilidades que ofrece su entorno. En la zona es posible visitar el Museo de Gerri de la Sal, descubrir las curiosas Tiendas Museo de Salàs de Pallars, recorrer fábricas tradicionales como la cervecera Ctretze Pirineus o la licorería Portet, y adentrarse en parajes naturales como la Vall Fosca o las ermitas de Montserrat en el Pla de les Taràntules. Todo ello conforma un mosaico de patrimonio industrial, naturaleza y tradición que complementa el viaje en tren.
Un trayecto que mantiene vivo el espíritu transpirenaico
Aunque el tren jamás llegó a cruzar completamente la frontera hacia Saint Girons, el Tren de los Lagos conserva la esencia de aquel ambicioso proyecto ferroviario. Su combinación de ingeniería, historia y paisaje lo ha convertido en un reclamo turístico de primer nivel y en una de las experiencias ferroviarias más especiales del noreste peninsular. Para quienes viajan desde Aragón o buscan una escapada diferente cerca de Huesca, este recorrido sigue siendo una puerta abierta a uno de los paisajes más sorprendentes del Prepirineo.

