Isaac Claver (DPH): "Huesca ha demostrado que es posible ser de pueblo y llegar al mundo entero"
En 2024, Huesca ha experimentado un notable avance en sectores clave como el turismo rural, la digitalización y la sostenibilidad agrícola. La apuesta por la modernización de infraestructuras, junto con el impulso de programas de desarrollo económico en el ámbito rural, ha permitido dinamizar la provincia, mejorando la calidad de vida de sus habitantes y consolidando su atractivo para nuevas inversiones. Además, se ha trabajado intensamente en reforzar los servicios públicos, con especial atención a la sanidad y la educación en las áreas más despobladas.
De cara a 2025, las perspectivas apuntan a un crecimiento sostenido basado en la diversificación económica y la colaboración público-privada. Entre las prioridades se encuentran fomentar el empleo juvenil, potenciar el turismo sostenible y aprovechar las oportunidades de los fondos europeos para proyectos de innovación y transición ecológica. Huesca busca posicionarse como un referente en sostenibilidad y calidad de vida, al tiempo que enfrenta retos como la despoblación y la mejora de las comunicaciones.
PREGUNTA. La diputación de Huesca tiene un presupuesto histórico para 2025: ¿cuáles son los tres ejes principales
RESPUESTA. Nuestro objetivo principal es el de mejorar la calidad de vida de todos nuestros vecinos del Alto Aragón. Queremos generar dinamismo y actividad en el medio rural, para que la gente quiera quedarse a vivir, quiera invertir y quiera visitar nuestro territorio. Sin perder nunca eso de vista, el presupuesto de la institución aumenta notablemente sus inversiones pero también atiende todo el personal necesario para prestar servicios a los Ayuntamientos y un área importantísima como es la seguridad, a través del servicio provincial de bomberos o a través de ayuda a Guardia Civil y policías locales. Además, crecemos en áreas como cultura, promoción turística o infraestructuras. Se trata de un presupuesto pensado para nuestra gente y nuestros pueblos y ciudades.
¿Cómo definiría su forma de gestionar el territorio?
Nuestra forma de gobernar es a través de la cercanía, el contacto directo con nuestros pueblos, atendiendo y escuchando a nuestro territorio, asociaciones, colectivos… y por ello sacamos adelante hasta 17 planes diferentes. Por supuesto, el de mayor cuantía es el plan de cooperación económica de obras y servicios municipales con casi 18 millones de euros, incrementándose casi un 29 por ciento. Pero también es muy interesante el plan impulso con 2 millones o el nuevo plan de vivienda con 2 millones de euros, del que estamos particularmente orgullosos, porque en su primera edición, va a permitir sacar al mercado 63 nuevas viviendas en pueblos de nuestra provincia.
Y, por último, si analizamos la capacidad inversora de estas cuentas, comentaba que estamos hablando del presupuesto más inversor de la historia con 51 millones de euros. A destacar, reivindicaciones históricas como el acondicionamiento de la pista Chía-Plan, los accesos a Bujaruelo en Torla o la reforma del edificio de la residencia de niños para albergar los estudios de Medicina en la provincia de Huesca, que sin duda es uno de los proyectos que marcarán un antes y un después.
La provincia puede sacar pecho de ser de las más pujantes del país y con una tasa de empleo bajísima. ¿Cuál es la fórmula del éxito que tiene Huesca?
Es fundamental señalar al sector primario porque supone el 33% de nuestra actividad económica. De hecho, el empleo ha crecido un 52% solo en el ámbito agroindustrial en nuestra provincia en los últimos cinco años. Así, tenemos un valor seguro, un presente y un potencial brutal que además fija población en los entornos rurales. Junto al sector primario, quiero destacar el motor empresarial e industrial de la provincia, con una presencia muy potente en la zona oriental, en el eje del Cinca. Allí se concentran pymes y grandes empresas conformando el segundo territorio que más aporta al PIB de Aragón, por detrás de Zaragoza. Y como no, el turismo, que genera que en el Alto Aragón unos 9.000 puestos entre la nieve o deportes de aventura, y que además mueve cada año en torno a 5.600 millones de euros.
Uno de los proyectos más ambiciosos del Pirineo es la unión de estaciones, ¿en qué punto se encuentra?
Fue un proyecto de fondos europeos que se perdió por la mala relación del PSOE del Altoaragón y el resto del PSOE Aragonés. Esto no lo digo yo, sino que fue una realidad públicamente conocida. Ahora mismo, el Gobierno de Aragón y la Diputación de Huesca estamos colaborando activamente en la telecabina de Astún-Candanchú y la mancomunidad del Valle del Aragón y ya se ha adjudicado la obra por casi 30 millones de euros. Prevemos que esos trabajos puedan comenzar en primavera. Eso además de las potentes inversiones que ya están en marcha por parte del ejecutivo autonómico en innivación artificial, así como el telecabina que unirá Benasque con Cerler. Todo ello, dentro del Plan Pirineos, pensado para las 4 comarcas altoaragonesas, y que va a suponer la mayor inversión de la historia en nuestro Pirineo.
La gastronomía en Huesca es una de sus señas de identidad, ahora con siete estrellas Michelin. Un restaurante Michelin por cada 35.000 habitantes. ¿Cómo valora este éxito? ¿Qué tiene Huesca que no tiene otras provincias?
La llegada de tres nuevas estrellas Michelín a la provincia de Huesca refuerza el talento y buen hacer gastronómico del Alto Aragón. Somos la provincia española con más estrellas por habitante. Como presidente de la Diputación de Huesca quiero dar la enhorabuena a Iris y Bruno Jordan del restaurante Ansils, a Toño Rodríguez de la Era de los Nogales y a Víctor Manuel Ovalles de Casa Arcas, junto con todos sus equipos de trabajo, por esas tres nuevas estrellas. Y también recordar al Lillas Pastia, Tatau, Canfranc Express y Callizo que mantienen sus galardones. Tampoco quiero dejar de felicitar al nuevo Big Gourmand, el restaurante la Oveja Negra de Barbastro.
Todos ellos son ejemplos de la magia gastronómica de esta provincia. Una magia que vamos a seguir apoyando desde la Diputación como uno de los segmentos clave para nuestro desarrollo turístico. Sin duda, hay una receta para todos ellos. Hay una clave que creo que es la que funciona en nuestra provincia, y es la de sentir orgullo de pertenencia o lo que a mi me gusta llamar, orgullo rural por nuestra tierra. Un sentimiento que junto al esfuerzo y constancia de nuestras gentes hace que seamos capaces de lograr lo que nos proponemos.
Los valores que representan estos empresarios y emprendedores son esfuerzo, dedicación e insisto, cada negocio que hay en nuestra provincia es un tesoro que tenemos que cuidar. Es un logro levantar cada día una empresa, es un logro sumar en el desarrollo y crecimiento de nuestro territorio.
La lucha contra la despoblación es una de sus inquietudes. ¿Es realmente posible frenarla?
Por supuesto, pero yo quiero tener una visión más optimista y dejar de lado todas las connotaciones negativas que existen alrededor de los pueblos. Bajo mi punto de vista la provincia de Huesca ha demostrado que es posible ser de pueblo, vivir en un pueblo, y llegar al mundo entero. Mi visión invita a la confianza y al optimismo. Porque seguir luchando, creyendo en lo que hacemos, es la base para conquistar lo que uno se proponga sea donde sea. Tenemos que ser capaces de seguir reteniendo el talento y eso se consigue con trabajo, orgullo e ilusión por nuestra tierra.
Lo que es un debe histórico para la provincia es la reapertura de la línea del Canfranc y su conexión con Francia. El año 2025 tampoco será el de la reapertura. ¿Es optimista para el futuro?
Sí. Suscribo totalmente las palabras del presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, y mi firme apoyo a la reapertura de la línea Zaragoza-Canfranc-Pau, tan relevante para España y para nuestra provincia. Debemos seguir dando pasos con los objetivos marcados por la Unión Europea, como la descarbonización y el tren es un medio de transporte sostenible, tanto en el aspecto medioambiental como en el económico. Nueva Aquitania, Aragón, todos necesitamos que el Pirineo central siga siendo vital para el tránsito de personas y mercancías. Por ello también nos gusta hablar de la Travesía Central del Pirineo, los pasos fronterizos de gran volumen están en Cataluña y País Vasco, y ¿qué hay de Aragón? Creo, sinceramente, que ha llegado nuestro momento, y así lo vamos a defender.