La infraestructura invisible que sostiene nuestra vida digital; por Suzana Curic, directora general de AWS para Iberia
Cada mañana, millones de personas en España se despiertan y, casi sin pensarlo, consultan el tiempo en su móvil, revisan sus redes sociales, gestionan sus cuentas bancarias, o trabajan en documentos compartidos con colegas en tiempo real. Por la noche, vemos películas en streaming, realizamos videollamadas con familiares al otro lado del mundo o pedimos comida a domicilio. Todo esto lo damos por hecho. Pero detrás de cada una de estas acciones cotidianas existe una infraestructura física fundamental que hace posible nuestra vida digital: los centros de datos.
El pasado mes de marzo, en Amazon Web Services (AWS) celebramos 20 años desde que lanzamos el primer servicio de computación en la nube en 2006, revolucionando para siempre la forma en que las empresas y organizaciones acceden a la tecnología. Fuimos pioneros en demostrar que no era necesario construir y mantener costosos servidores propios cuando se podía acceder a capacidad de computación bajo demanda, de forma segura y escalable. Dos décadas después, esa visión ha transformado industrias enteras y ha democratizado el acceso a tecnologías que antes solo estaban al alcance de las grandes corporaciones.
La nube no flota en el aire
Existe una paradoja en el término "nube": sugiere algo etéreo, inmaterial, que flota en algún lugar del cielo. La realidad es muy diferente. Cada vez que enviamos un mensaje, realizamos una transferencia bancaria o accedemos a nuestro historial médico digital, esa información viaja a través de una compleja red de infraestructura física que incluye cables de fibra óptica, rúters, servidores y, en el corazón de todo ello, centros de datos.
Los centros de datos son las instalaciones donde se alojan miles de servidores que procesan, almacenan y transmiten la información que utilizamos constantemente. Son la columna vertebral que sustenta las tecnologías que dan forma a nuestra vida moderna, manteniendo nuestros datos seguros y disponibles las 24 horas del día, los 365 días del año.
En AWS, hemos invertido casi 20 años en diseñar, construir y operar centros de datos, mejorando continuamente nuestra infraestructura para minimizar no solo nuestro propio impacto operacional, sino también el de los millones de organizaciones a las que servimos en todo el mundo.
Compromiso con España y Aragón
Nuestra presencia en España, y específicamente en Aragón, es un ejemplo tangible de este compromiso. En marzo de este año, anunciamos una nueva inversión de 33.700 millones de euros en España hasta 2035, multiplicando por 13 nuestro compromiso inicial de 2021. Esta inversión no solo representaba infraestructura tecnológica; se traduce en un impacto económico estimado de 31.700 millones de euros en el PIB español y el apoyo a 29.500 empleos anuales, con el 45% de estos empleos localizados específicamente en Aragón.
El impacto en la región aragonesa ha sido transformador. Empresas locales como Hiberus han pasado de ser pequeñas consultoras regionales con 200 empleados a convertirse en la tercera mayor empresa tecnológica española con capital nacional, con cerca de 3.500 empleados, más de 200 dedicados exclusivamente a servicios de AWS.
DXC Technologies ha contratado 1.500 empleados en Zaragoza para su centro europeo de operaciones Cloud. La empresa aragonesa ALAN COMMISSIONING, especializada en servicios de infraestructura para centros de datos desde la construcción hasta la operación, ampliaron su equipo hasta 65 profesionales y se ha convertido en referencia del sector, apostando firmemente por el talento joven aragonés mediante un plan de formación interno para ingenieros recién graduados de la zona.
Como señalaba uno de los directivos de estas empresas: "AWS ha situado Zaragoza en el mapa tecnológico del mundo y asentado las bases de un hub tecnológico de alcance global".
Eficiencia y sostenibilidad: un compromiso ineludible
Somos conscientes de que, con la evolución de las nuevas tecnologías, especialmente la inteligencia artificial, la demanda energética global está aumentando. En AWS, esto no es una excusa sino una responsabilidad, y nos comprometemos a garantizar que todos puedan utilizar nuestros centros de datos de la forma más sostenible posible, como parte de nuestro Compromiso Climático de alcanzar cero emisiones netas de carbono para 2040.
Los datos hablan por sí solos: los centros de datos de AWS son hasta 4,1 veces más eficientes energéticamente que las instalaciones locales tradicionales. Cuando las cargas de trabajo se optimizan en AWS, la huella de carbono asociada puede reducirse hasta en un 99%.
En este sentido, cabe destacar que desde el primer día que nuestros centros en Aragón abrieron sus puertas y comenzaron a operar han equiparado toda la electricidad con fuentes de energía 100% renovable. Esto es, en parte, gracias a los 100 proyectos de energía renovables que estamos apoyando en España, de los cuales 17 están ubicados en tierras aragonesas, y entre los que se incluyen granjas solares y molinos eólicos, entre otros. En total, gracias a estos proyectos desde AWS generaremos más de 3,8 gigavatios (GW) de energía limpia, suficiente para abastecer a más de 2,3 millones de hogares españoles anualmente.
En cuanto al uso del agua, que tanto se está comentando, en AWS hemos logrado una eficiencia de uso en nuestros centros (lo que se conoce como ‘WUE’) de 0,15 litros por kilovatio-hora, un 40% mejor que en 2021, la cual es significativamente superior a la media de la industria de 1,8 litros por kilovatio-hora. Además, también extendemos nuestro compromiso con la gestión eficiente del agua fuera de nuestras operaciones y hemos invertido más de 17 millones de euros en proyectos hídricos locales que incluyen sistemas de alerta temprana basados en IA para prevenir inundaciones que beneficiarán a 700.000 residentes, modernización de infraestructuras críticas y optimización del uso del agua en agricultura.
Mirando hacia el futuro
A medida que celebramos estos 20 años de innovación en la nube, es importante recordar que la transformación digital no es un lujo, sino una necesidad para que empresas, administraciones públicas y organizaciones de todos los tamaños puedan competir, innovar y servir mejor a sus comunidades.
Los centros de datos no son una carga para las comunidades donde operan; son catalizadores de desarrollo económico, innovación tecnológica y progreso sostenible. En Aragón, hemos demostrado que es posible combinar crecimiento tecnológico con responsabilidad ambiental y beneficio comunitario tangible.
La próxima vez que realices una videollamada, pidas comida a domicilio o consultes tu cuenta bancaria desde el móvil, recuerda que detrás de esa aparente magia digital existe una infraestructura física real, diseñada y operada por personas comprometidas con hacer que la tecnología sea más accesible, eficiente y sostenible para todos.
Porque la nube no flota en el aire. Tiene raíces profundas, y en AWS, esas raíces están firmemente plantadas en el compromiso con las comunidades donde operamos.