Itesal impulsa la construcción sostenible con sus series NG y el aluminio reciclado Eternalum

La compañía refuerza su estrategia medioambiental con soluciones que reducen el impacto ambiental y mejoran la eficiencia energética.
Plata de Itesal en Pina de Ebro (Zaragoza). / HA
Plata de Itesal en Pina de Ebro (Zaragoza). / HA

La sostenibilidad se ha convertido en un eje prioritario en el ámbito de la construcción, y en este contexto Itesal Ventanas da un paso adelante con el lanzamiento de sus nuevas series NG (“New Generation”). Estas soluciones están fabricadas íntegramente con Eternalum, un aluminio reciclado procedente de posconsumo, lo que significa que elementos como ventanas, puertas o fachadas tienen una segunda vida tras haber formado parte de otras estructuras.

Con esta apuesta, la compañía refuerza su compromiso con la reducción del impacto ambiental, ofreciendo productos de altas prestaciones que, al mismo tiempo, presentan una de las huellas de carbono más bajas del sector.

El aluminio, clave en la edificación sostenible

El aluminio se consolida como un material fundamental para afrontar los retos medioambientales actuales. Su capacidad de reciclarse indefinidamente sin perder propiedades lo sitúa como una opción especialmente ventajosa frente a otros materiales. Desde Itesal destacan que su papel será determinante en un escenario marcado por el cambio climático y la escasez de recursos.

Además, su eficiencia energética y su potencial dentro de la economía circular permiten que los edificios actuales puedan convertirse en la materia prima de futuras construcciones, reduciendo así el consumo de recursos naturales.

Series NG: eficiencia y diseño con menor impacto ambiental

Las nuevas series NG han sido desarrolladas para cumplir con los estándares más exigentes en sostenibilidad y eficiencia energética. El uso exclusivo de aluminio reciclado Eternalum permite disminuir significativamente las emisiones de CO₂ y el consumo energético durante el proceso de fabricación.

Estas soluciones son aptas para todas las zonas climáticas de España y se ajustan al Código Técnico de la Edificación (CTE). Asimismo, contribuyen a la obtención de certificaciones internacionales como LEED, BREEAM o Cradle to Cradle.

Entre sus principales ventajas destaca la mejora del aislamiento térmico, lo que se traduce en una reducción del consumo energético en los edificios y un mayor confort para los usuarios.

Eternalum, el pilar de la estrategia sostenible

En el centro de esta propuesta se encuentra Eternalum, un aluminio reciclado al 100% que procede de elementos que han finalizado su vida útil y han sido recuperados para su reutilización. Su producción requiere hasta un 95% menos de energía que la del aluminio primario, lo que supone una reducción considerable de las emisiones de carbono.

A diferencia de otros materiales, el aluminio mantiene su valor tras su uso, ya que puede reincorporarse de forma continua a la cadena productiva. Este enfoque favorece un modelo de economía circular en el que los recursos se aprovechan al máximo.

En este sentido, las instituciones europeas han reconocido el carácter estratégico del aluminio dentro de las políticas relacionadas con materias primas críticas.

Una visión integral hacia la sostenibilidad

Itesal continúa avanzando hacia un modelo de construcción más responsable mediante la integración de procesos productivos eficientes y el uso de materiales sostenibles. Su enfoque no se limita al producto final, sino que abarca toda la cadena de valor, con el objetivo de optimizar recursos y minimizar residuos.

La incorporación de Eternalum, junto con otros componentes como la poliamida reciclada y accesorios certificados bajo el estándar Cradle to Cradle, consolida a la compañía como un referente en arquitectura sostenible.

Estas iniciativas evidencian que es posible combinar innovación, diseño y eficiencia energética con un firme compromiso medioambiental, contribuyendo así a la descarbonización del sector y al desarrollo de un entorno construido más respetuoso con el planeta.

* Este artículo forma parte de un especial de sostenibilidad en el que han participado una veintena de entidades aragonesas. Ver especial completo aquí.