La casa que es un restaurante en Benasque y su nombre es difícil de pronunciar
En Chía, un pequeño municipio del Valle de Benasque abrazado por la sierra que le da nombre, se esconde uno de los restaurantes más singulares y emocionantes del Pirineo aragonés: Restaurante Chongastán.
Con una puntuación de 4,8 sobre 5 en Google, un precio medio de 60-70 euros por persona y el reconocimiento de la Guía Michelin con un Bib Gourmand, este proyecto familiar se ha consolidado como una parada imprescindible para quienes buscan autenticidad, producto y territorio.
Una casa familiar convertida en destino gastronómico
Chongastán no es solo un restaurante: es la historia de tres hermanos, Begoña, Judith y Juanjo, que han unido cocina, sala y ganadería para levantar un proyecto con alma. “Aquí todos hacemos de todo”, aseguran. Y esa filosofía se nota en el ambiente, en el ritmo del servicio y en la forma en que se cuida cada detalle.
Begoña lidera la cocina, donde los guisos tradicionales, las carnes a la brasa y las recetas de siempre marcan el carácter del menú. Juanjo cuida de la ganadería familiar, asegurando que la materia prima sea literalmente “de casa”. Judith conduce la sala con amabilidad y profesionalidad, creando un ambiente cálido que tantos clientes destacan.
El resultado es una cocina profundamente ligada a su entorno: productos de temporada, hortalizas del huerto, carnes propias y recetas que respetan la memoria del territorio.
Entrantes que sorprenden: de la trucha del Cinca al carpaccio de manitas
Entre los platos más aplaudidos por los clientes destacan las ya célebres croquetas de cordero al estilo Tikka Masala, servidas con mayonesa casera: un bocado cremoso y aromático que se ha convertido en emblema de la casa. El documento de la carta confirma su precio de 2 euros la unidad, manteniendo una sorprendente honestidad para su nivel gastronómico.
Otros entrantes que llaman la atención son: sashimi de trucha del Cinca con ajoblanco de manzana (18€), una propuesta fina y refrescante que une tradición y modernidad, carpaccio de manitas de cerdo con aceite trufado y pistachos (16€), un plato que demuestra que la casquería puede ser pura elegancia y alcachofas frescas confitadas con crema de bacon y jamón ibérico (15 €), uno de los imprescindibles de temporada.
El mejor chuletón del valle (según muchos)
Si hay un plato que ha elevado la fama de Chongastán, es el chuletón de ternera Casa Chongastán, carne criada por la propia familia y cocinada a la brasa con maestría. En la carta figura como un plato de precio variable según peso (60 €/kg) y es, para muchos, el mejor chuletón del Valle de Benasque, por su sabor, su ternura y la potencia de la brasa.
Además, los amantes de la cocina tradicional encontrarán joyas como el civet de jabalí (18,50€), las manitas de cerdo guisadas (18€) o los callos de ternera (19€). Platos que remiten a la montaña, al invierno pirenaico y a las recetas transmitidas de generación en generación.
Postres caseros que ponen el broche final
Entre los postres caseros destacan: tarta de queso con coulis de frambuesa (7,50€), tarta templada de chocolate con helado de frambuesa (7,50€), flan de huevo de leche de oveja (6,50 €) y cuajada de leche de oveja (6€).
Todos elaborados con lácteos del entorno y con el respeto a las elaboraciones tradicionales que caracteriza a la casa.
Restaurante Chongastán no es solo un lugar donde comer: es un homenaje al Pirineo aragonés y a sus raíces. Un proyecto familiar que ha encontrado el equilibrio perfecto entre tradición, producto propio, técnica cuidada y una relación calidad-precio difícil de igualar.

