Ocho años después, se despide la taberna El Papagayo de Zaragoza junto a sus famosos 'perrigambas'

La taberna de la calle Jordán de Urriés, famosa por sus originales ‘perrigambas’ baja la persiana después de ocho años.
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Ocho años después, se despide la taberna El Papagayo de Zaragoza junto a sus famosos 'perrigambas'

Zaragoza despide otro de esos locales que, sin hacer ruido, se convirtieron en parte del alma del centro. La taberna El Papagayo, situada en la estrecha calle Jordán de Urriés, junto a la plaza de Santa Marta, ha cerrado definitivamente sus puertas tras ocho años y tres meses de historia. En sus redes sociales lo anunciaban con una frase breve, pero cargada de emoción: “Orgullosos de la historia que hemos escrito”.

Ocho años de historia y una familia detrás del proyecto

El Papagayo nació en 2017 de la mano de Raquel y sus tres hijos, Guillermo, Diego y Jorge, quienes apostaron por un concepto gastronómico con personalidad propia. Su propuesta combinaba platos tradicionales reinventados con guiños contemporáneos, y pronto se ganó un público fiel que veía en el local algo más que una simple taberna: un punto de encuentro, un lugar donde comer bien y sentirse como en casa.

Con 4,5 estrellas en Google y más de 600 reseñas, entre sus especialidades más celebradas destacaban los famosos ‘perrigambas’ —un original perrito con gamba y salsa— o el ‘Perriguille’, con pollo frito y salsa curry, que se convirtieron en auténticos emblemas del local. También eran muy populares sus croquetas de jamón Ibérico, su steak tartar y, para los más atrevidos, el kebab de ternasco. 

El cierre llega por un motivo natural y comprensible: la jubilación de Raquel, la matriarca de esta historia, y el inicio de nuevos proyectos personales y profesionales de sus tres hijos. Una despedida que deja un sabor agridulce entre quienes fueron clientes habituales, testigos de cómo aquel pequeño espacio se llenaba de vida cada fin de semana.

En las redes sociales, numerosos zaragozanos han querido mostrar su agradecimiento: “Mentiría si no dijera que estoy muy triste por el cierre de El Papagayo. Y es que nunca un 'perrigamba' hizo tan feliz a nadie”.

Dos despedidas seguidas en el centro: Ceres y El Papagayo

El cierre de El Papagayo llega apenas un día después de que también se anunciara la despedida de la cafetería Ceres, otro de los locales emblemáticos del entorno de la calle Alfonso. Dos cierres que marcan el final de una etapa en el corazón de Zaragoza.

Aun así, muchos de sus seguidores confían en que, en el futuro, los hermanos vuelvan con nuevas ideas gastronómicas. No sería de extrañar, teniendo en cuenta su talento y el cariño que se han ganado entre los zaragozanos.

Por ahora, queda el recuerdo de sus sabores, su cercanía y esa sensación de autenticidad que tan difícil es de encontrar.

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