El mejor cocinero del mundo elige Teruel para crear la idea gastronómica más revolucionaria: el plan de Ferran Adrià

El acuerdo entre elBullifoundation y la Fundación Térvalis pone en valor la trufa, el Jamón de Teruel y la carne de cerdo, con especial foco en la FP y la educación.

Teruel acaba de dar el paso más ambicioso de su historia gastronómica reciente. El chef Ferran Adrià, considerado durante años el mejor cocinero del mundo y fundador de elBullifoundation, ha firmado un acuerdo con Generoso Martín, en representación de la Fundación Térvalis, para crear un innovador espacio cultural y gastronómico en la provincia turolense.

El proyecto, que tendrá su sede principal en Teruel aunque sus impulsores aseguran que el impacto se extenderá a toda la comunidad de Aragón, aspira a convertirse en un referente internacional de la cultura alimentaria.

"La ambición es ser una referencia en el mundo, hacer un museo de la alimentación y gastronomía", declaró el propio Adrià, quien se mostró "sumamente contento" de desarrollar este proyecto en territorio aragonés. Una declaración de intenciones que sitúa a Teruel en el mapa gastronómico internacional de una forma que pocas ciudades de su tamaño podrían imaginar.

Los productos turolenses, en el centro del proyecto

Uno de los ejes del nuevo centro será la puesta en valor de los productos estrella de la provincia de Teruel. La trufa negra, el Jamón de Teruel con Denominación de Origen Protegida y la carne de cerdo son los tres productos que los impulsores han identificado como protagonistas del espacio, tres referencias que ya tienen proyección nacional e internacional pero que con este proyecto podrían dar un salto cualitativo en su presencia y reconocimiento.

Teruel es la segunda provincia trufícola más importante de España, con una producción que tiene enorme peso en la economía local. El Jamón de Teruel fue la primera denominación de origen del jamón curado en España y sigue siendo uno de los productos más reconocibles de la gastronomía aragonesa. La combinación de estos ingredientes con el nombre de Adrià y la metodología de elBullifoundation genera expectativas difíciles de igualar.

Educación y Formación Profesional, línea estratégica

Más allá del museo y el espacio cultural, el proyecto tiene una dimensión educativa que sus impulsores consideran fundamental. Adrià ha adelantado que una de las principales líneas de actuación del nuevo centro estará enfocada en la educación, y que se buscará una colaboración estrecha con las escuelas de Formación Profesional para aportar iniciativas "diferentes e interesantes" al sector.

Es una apuesta coherente con la trayectoria de elBullifoundation, que desde el cierre del restaurante en 2011 ha centrado buena parte de su actividad en la investigación, la documentación y la transferencia del conocimiento gastronómico. Aplicar esa metodología al contexto de la FP turolense podría suponer un revulsivo para la formación de futuros profesionales de la hostelería y la restauración en Aragón.

Un proyecto que acaba de arrancar

El acuerdo entre Adrià y la Fundación Térvalis se suscribió hace escasos días, y sus impulsores reconocen que el proyecto tiene todavía que materializar sus propuestas concretas.

No hay sede definida, ni plazos anunciados, ni presupuesto conocido. Lo que hay es un acuerdo de intenciones respaldado por dos instituciones con solvencia y con los recursos para hacerlo posible: elBullifoundation, con su capacidad de proyección internacional, y la Fundación Térvalis, con su conocimiento del territorio y su vinculación con el sector agroalimentario turolense.

Para Teruel, que lleva años trabajando para posicionarse como destino gastronómico de referencia dentro de Aragón, la llegada de Ferran Adrià es una oportunidad que va más allá de un proyecto concreto. Es la confirmación de que los productos y el territorio turolense tienen argumentos suficientes para atraer a los nombres más grandes de la gastronomía mundial.

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