Fritada aragonesa: la espectacular y rápida receta con pocos ingredientes
En un país con una riqueza gastronómica tan variada como España, es fácil que ciertos platos regionales queden a la sombra de recetas más conocidas. Sin embargo, algunos de estos tesoros culinarios están viviendo un merecido renacer, y uno de ellos es la fritada aragonesa, una receta tradicional que combina sencillez, sabor y aprovechamiento del producto de temporada. Con pocos ingredientes y un proceso sin complicaciones, este plato típico del Alto Aragón se postula como una opción perfecta tanto para el día a día como para sorprender en la mesa.
La fritada aragonesa pertenece a esa familia de platos populares que, como el pisto manchego o la samfaina catalana, hacen honor al ingenio de la cocina tradicional. Su base es aprovechar al máximo las hortalizas de verano, cocinándolas de forma que cada una conserve su sabor y textura. Aunque el plato es fácil de preparar, su elaboración es algo laboriosa, ya que cada ingrediente debe cocinarse por separado.
INGREDIENTES y ELABORACIÓN
Para preparar una fritada aragonesa para seis personas, se necesitan los siguientes ingredientes: ocho patatas, un pimiento rojo, cuatro pimientos verdes italianos, dos calabacines, una cebolla, aceite de oliva virgen extra, sal y, opcionalmente, pimienta negra molida.
La elaboración comienza friendo las patatas en rodajas, como si se fueran a usar en una tortilla. Luego se escurren bien, y se reservan. A continuación, se fríe el calabacín en dados, que también se escurre antes de unirse a las patatas. Por último, se cocinan juntos los pimientos y la cebolla, que se añaden a la mezcla final. Se sazona al gusto, se remueve todo cuidadosamente y se sirve caliente.
Una de las grandes virtudes de este plato es su versatilidad. Puede tomarse como plato principal, como guarnición, o como base para añadir proteínas. Hay quien la sirve tradicionalmente con bacalao desmigado. Otros prefieren acompañarla de papada, jamón serrano o incluso un huevo frito. Lo cierto es que la fritada aragonesa combina bien con todo, desde carnes hasta pescados, y puede ser también una excelente opción para comidas sin carne.


