Jueves Lardero: por qué hoy se come longaniza antes de que llegue la Cuaresma
"Jueves Lardero, longaniza en el puchero". Si has oído alguna vez esta expresión es porque conoces la tradiciones aragonesas y este jueves es posible que lo escuches. Hoy, 12 de febrero, es Jueves Lardero, una de las tradiciones gastronómicas de Aragón que se celebra la semana anterior al Miércoles de Ceniza.
Caracterizado por ser un día en el que se come longaniza, el Jueves Lardero es la antesala del Carnaval y anuncia la inminente llegada de la Cuaresma, un periodo de 40 días en el que, según la tradición católica, no se puede comer carne. Antiguamente, se cumplía todos los días, hasta que llegaba la Semana Santa. En la actualidad, la abstinencia se ha recudido a los viernes.
ORIGEN DEL JUEVES LARDERO
Pero, ¿a cuándo se remonta la tradición del Jueves Lardero? Los orígenes de esta costumbre están en la Edad Media. En aquella época, la Iglesia imponía que durante los 40 días de la Cuaresma, el periodo previo a la Semana Santa, los fieles debían abstenerse de comer carne como muestra de penitencia y preparación espiritual.
Antes de que empezara ese tiempo de abstinencia, la gente aprovechaba para consumir en abundancia productos del cerdo, especialmente aquellos ricos en grasa como la longaniza y otros embutidos. De hecho, la palabra “lardero” proviene del latín lardarius, que significa “tocinero”, y está relacionada con el acto de untar o disfrutar de productos grasos de la matanza.
¿POR QUÉ LONGANIZA Y NO OTRA CARNE?
En Aragón, el refrán tradicional lo resume bien: “Jueves Lardero, longaniza en el puchero". La longaniza se convirtió en el símbolo local de esta celebración por varias razones. Por un lado, es un producto local, especialmente de las zonas rurales, históricamente grandes productoras de cerdo y embutidos. Además, la longaniza era uno de los primeros productos que se podían comer tras la matanza invernal.
Por otro lado, era importante ingerir muchas calorías antes de la abstinencia y la longaniza es rica en grasa y sabor. De esta manera, ayudaba a coger fuerzas antes de afrontar el periodo de ayuno y abstinencia.
Además, tiene una simbología cultural. La longaniza representa el adiós a la carne, a la vez que reúne a familias y comunidades en torno a una comida popular.
JUEVES LARDERO EN ARAGÓN
Aunque la esencia es común (comer productos de cerdo antes de la Cuaresma), las formas concretas de celebrar el Jueves Lardero varían según la localidad. En Zaragoza se mantiene la tradición de comer un bocadillo de longaniza, a menudo con un pan especial del tamaño de un palmo.
En otras localidades, como Alagón, Pinseque o Remolinos, la longaniza también puede ir dentro de una tortilla o en pan elaborado expresamente para esta fecha. Por su parte, en el Alto Jalón y otras zonas rurales, la jornada se vive en el campo con un mollete lleno de longaniza, chorizo o lomo, compartido entre amigos y familiares.
Además de lo culinario, se organizan fiestas populares, repartos de longaniza e incluso eventos culturales y musicales que dan paso a los días centrales del Carnaval.

