Mercadona incorpora el sushi sin gluten a sus productos y es de lo más comprado

Una de sus últimas incorporaciones ha sido el sushi, incluido el Poke de Salmón.

Mercadona ha ampliado su surtido de productos sin gluten, hasta superar los 1.530 libres de esta proteína en sus lineales, consciente de la relación directa entre alimentación y salud. Una de sus últimas incorporaciones ha sido el sushi, incluido el Poke de Salmón.

El Poke de Salmón es una combinación de arroz de sushi con diversos vegetales y pescado, en este caso salmón, que se acompaña con una salsa ponzu --mezcla de cítricos y salsa de soja--, que le da un toque refrescante, ha informado Mercadona en una nota de prensa.

En cuanto al sushi, plato japonés muy popular en todo el mundo y que combina pescado crudo, mariscos o vegetales envueltos en arroz de sushi y algas nori, Mercadona ofrece diferentes combinaciones de sabores y tamaños para adaptarse a las preferencias de los consumidores.

Este movimiento refleja el compromiso de la compañía de trabajar por ofrecer respuestas adecuadas a los clientes, que en Mercadona se denominan 'jefes'. Asimismo, desde la compañía de cadenas de supermercados reconocen la individualidad de cada persona y de sus necesidades nutricionales, lo que en el ámbito alimentario se traduce en necesidades, hábitos y gustos diferentes.

MÁXIMA CALIDAD AL MEJOR PRECIO

Mercadona puso en marcha la estrategia SPB (Siempre Precios Bajos) en 1993, después de observar y constatar que los productos que más se vendían eran los que tenían una máxima calidad al mejor precio, siempre en ese orden; y no cambiaban constantemente su coste.

Durante estos años, la compañía ha reforzado su apuesta por la calidad, que es uno de los retos principales a los que a diario se enfrentan todos los departamentos de la cadena y cuyo impulso representa una clara oportunidad para poder seguir ofreciendo productos, uno a uno, diferenciales.

Todo ello, se lleva a cabo en el marco de una estrategia que fomenta el consumo consciente y crítico, que se guía por criterios sociales y medioambientales, y que persigue el objetivo de garantizar un consumo de productos de la máxima calidad con el menor impacto posible, además de ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas que habitan este planeta y de las generaciones futuras.