El restaurante de María Pombo que arrasa en España no tiene planes de abrir en Zaragoza
Si eres fan de María Pombo y vives en Zaragoza, toca coger el coche. La Martinuca, el restaurante especializado en tortillas que la influencer madrileña regenta junto a otros socios, acaba de abrir sus puertas en Valencia, convirtiéndose en la cuarta ciudad española donde el negocio ha aterrizado tras Madrid, Barcelona y Sevilla.
La capital aragonesa, que con sus más de 700.000 habitantes y su posición geográfica en el centro de la Península podría parecer un candidato natural para la expansión, no aparece en ninguna comunicación oficial de la marca como próxima apertura.
El nuevo local valenciano ocupó a partir del pasado 9 de marzo el espacio de la mítica Cervecería Cánovas, un local esquinero en plena Gran Vía de Valencia con mucha historia en la ciudad.
"En el lugar donde estuvo la mítica Cervecería Cánovas, volverán las mesas largas, barras y sobremesas, almuerzos que se alargan sin prisa y vermuts que se sienten como en casa", anunció el restaurante a través de sus redes sociales. Abre de lunes a domingo de 8.30 a medianoche y ya ofrece servicio a domicilio para quienes no puedan o no quieran acercarse al local.
La tortilla que ha enamorado a media España
El producto estrella de La Martinuca tiene un perfil muy definido: fina, dorada, yemosa y reconfortante. "Es como comer en casa de la abuela", resume la propia marca, que elabora sus tortillas con huevos gallegos pasteurizados y aceite de oliva virgen extra. Una propuesta sencilla en apariencia pero que ha sabido conectar con un público que busca exactamente eso: comida de verdad, sin artificios, con el sabor de siempre.
La carta no se complica. Tortilla sin cebolla, con cebolla, con calabacín, de chistorra, con queso y cebolla confitada y con butifarra de perol son las opciones disponibles. El debate eterno de la cebolla sí o no tiene aquí una respuesta salomónica: hay ambas. Para los que prefieren no compartir, los bocadillos de tortilla replican las mismas variedades en formato individual. Y para acompañar, entrantes clásicos como bravas, ensaladilla rusa, croquetas de chorizo y callos a la madrileña completan una carta corta y sin sorpresas innecesarias.
De influencer a empresaria de la restauración
La Martinuca es uno de los proyectos empresariales más sólidos que ha construido María Pombo fuera del mundo de las redes sociales. La influencer, con millones de seguidores en Instagram, ha sabido convertir su notoriedad en un negocio de restauración que crece ciudad a ciudad con una propuesta gastronómica clara y replicable.
Madrid fue el punto de partida, luego llegaron Barcelona y Sevilla, y ahora Valencia. El ritmo de expansión indica que la marca tiene músculo suficiente para seguir abriendo, aunque por el momento no ha trascendido qué ciudades están en el radar para las próximas aperturas.
Zaragoza, con su ubicación estratégica entre Madrid, Barcelona y Valencia —las tres ciudades donde La Martinuca ya opera— podría ser un candidato lógico para una futura apertura. La capital aragonesa cuenta con una escena gastronómica en plena efervescencia, una clientela joven con consumo activo en redes sociales y una demanda creciente de propuestas de restauración de calidad media-alta. Si La Martinuca sigue expandiéndose por el interior de España, Zaragoza difícilmente podrá quedar fuera del mapa durante mucho tiempo.
Mientras tanto, los fans aragoneses de María Pombo tienen dos opciones: esperar a que la marca llegue a la ciudad o aprovechar cualquier viaje a Madrid, Barcelona, Sevilla o Valencia para reservar una mesa. Desde Zaragoza, Valencia está a poco más de tres horas en coche por la A-23, y Madrid a poco menos de dos en AVE.
No es el plan más cómodo para probar una tortilla, pero tampoco el más descabellado si la espera se alarga.

