Un avión con 64 personas a bordo se estrella contra un helicóptero militar en Washington
Un avión de American Airlines con 60 pasajeros y cuatro tripulantes a bordo se ha estrellado tras colisionar en pleno vuelo con un helicóptero Black Hawk del ejército estadounidense mientras realizaba la maniobra de aterrizaje en el aeropuerto nacional Ronald Reagan, ubicado en las proximidades de Washington DC. A raíz del siniestro, se ha desplegado un amplio operativo de búsqueda y rescate en el río Potomac.
Según ha informado la cadena CBS News, al menos 18 cuerpos han sido recuperados del agua, mientras que otros medios como el Washington Post evitan precisar la cantidad de víctimas, limitándose a informar que se han encontrado “varios” cadáveres.
Como medida de precaución, las operaciones de despegue y aterrizaje en el aeropuerto han sido suspendidas temporalmente, mientras helicópteros de seguridad sobrevuelan la zona en busca de posibles supervivientes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su opinión sobre el accidente en su red social, Truth Social, sugiriendo que la colisión podría haberse evitado: “La noche estaba CLARA, las luces del avión estaban encendidas, ¿por qué el helicóptero no subió, bajó o giró? ¿Por qué la torre de control no le dijo qué hacer en lugar de preguntar si vio el avión? Esta es una mala situación que parece que debería haberse evitado. ¡¡¡NO ESTÁ BIEN!!!”.
La Administración Federal de Aviación (FAA) confirmó que el choque ocurrió alrededor de las 21 horas hora local. El avión, un modelo Bombardier CRJ-701 de fabricación canadiense con capacidad para 70 pasajeros, había partido de Wichita, Kansas, y descendía hacia la pista de aterrizaje cuando impactó con la aeronave militar.
Este accidente tuvo lugar en uno de los espacios aéreos más vigilados del mundo, a tan solo cinco kilómetros del Capitolio y la Casa Blanca. Las autoridades investigan ahora los últimos momentos del vuelo, analizando el contacto con la torre de control y la repentina pérdida de altitud del avión comercial.
LO QUE SE CONOCE SOBRE EL ACCIDENTE
Los registros del transpondedor indican que el vuelo 5342 de American Airlines descendía a una altitud de aproximadamente 400 pies y una velocidad de 140 millas por hora cuando sufrió una brusca caída sobre el Potomac. Pocos minutos antes del impacto, los controladores aéreos le preguntaron a los pilotos si podían aterrizar en la pista 33, la más corta del aeropuerto, a lo que estos respondieron afirmativamente.
Momentos antes del accidente, se registró una comunicación en la que un controlador preguntaba al helicóptero si tenía a la vista el avión en aproximación. Segundos después, se dio la instrucción: "PAT 25, pase por detrás del CRJ". Instantes más tarde, las dos aeronaves colisionaron.
El transpondedor del avión dejó de emitir señal a unos 2.400 pies de la pista, en pleno río Potomac. Tras el impacto, la torre de control redirigió de inmediato el tráfico aéreo del aeropuerto Reagan National. Un video captado por una cámara de seguridad del Kennedy Center muestra dos conjuntos de luces que convergen antes de convertirse en una bola de fuego.
El accidente representa un gran desafío para los nuevos integrantes del gobierno de Trump. Pete Hegseth, recientemente nombrado secretario de Defensa, aseguró en redes sociales que su departamento monitorea activamente la situación. Por su parte, el secretario de Transporte, Sean Duffy, declaró que sigue de cerca los acontecimientos.