Amalia Damonte, el amor del Papa Francisco: "Si no me caso, me hago cura"

Los padres de la joven no aprobaron la relación entre ambos
Imagen del Papa Francisco
Imagen del Papa Francisco

Mucho antes de convertirse en el líder de la Iglesia católica, Jorge Mario Bergoglio, hoy conocido mundialmente como el papa Francisco, vivió una etapa de juventud que dejó una profunda impronta en su biografía personal. En el barrio de Flores, en Buenos Aires, creció entre amigos y vecinos, entre ellos una joven llamada Amalia Damonte, con quien compartió momentos que irían más allá de una simple amistad.

Durante su infancia, Jorge y Amalia pasaban tiempo juntos jugando y participando en bailes, una actividad común entre los jóvenes del barrio en aquella época. A los 12 años, el joven Bergoglio llegó a manifestar su afecto de manera clara: escribió una carta a Amalia en la que declaraba su intención de casarse con ella. En esa misiva, además, incluía un dibujo que representaba una casa con tejado rojo, como símbolo de la vida en común que imaginaba a su lado. La carta contenía una frase que, con el paso del tiempo, adquiriría un significado especial: “Si no me caso contigo, me hago cura”.

La respuesta a esta expresión de amor no vino directamente de Amalia, sino de sus progenitores. Los padres de la joven no aprobaron la relación entre ambos y decidieron poner fin a cualquier contacto entre ellos. Esta prohibición marcó el final de ese vínculo adolescente y separó sus caminos de manera definitiva.

Tras este episodio, Jorge Mario Bergoglio continuó su vida, y no pasó mucho tiempo antes de que sintiera una vocación religiosa que cambiaría su rumbo por completo. Poco después, comenzó su formación espiritual, que le llevaría a ingresar en la Compañía de Jesús y, con el tiempo, a asumir crecientes responsabilidades dentro de la Iglesia católica, hasta su elección como pontífice en marzo de 2013.

Por su parte, Amalia Damonte ha recordado públicamente en diversas ocasiones aquel episodio de su juventud. Al hablar de Jorge, lo ha descrito como un joven con madurez y nobleza, destacando su carácter y cualidades humanas. Aunque nunca retomaron el contacto ni volvieron a verse con frecuencia, ella ha señalado que guarda con afecto los recuerdos de aquellos años compartidos, reconociendo que esa historia breve pero intensa dejó una huella perdurable.

Comentarios