¿Cómo será el funeral del Papa Francisco? Cambios y detalles de una ceremonia histórica

El pontífice argentino introdujo algunas modificaciones en el Ordo Exequiarum Romani Pontificis
El Papa Francisco - Christoph Reichwein/dpa
El Papa Francisco - Christoph Reichwein/dpa

El funeral del Papa Francisco, fallecido este lunes a los 88 años, se celebrará este sábado en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, siguiendo un rito solemne y profundamente simbólico. Aunque el pontífice argentino introdujo algunas modificaciones en el protocolo oficial que regula este tipo de ceremonias, concretamente en el documento Ordo Exequiarum Romani Pontificis, el acto conservará la estructura tradicional que ha caracterizado las exequias de sus predecesores.

Está previsto que la ceremonia reúna a cerca de 200.000 personas, entre fieles y representantes institucionales. Más de 150 delegaciones oficiales, incluidos numerosos jefes de Estado y de Gobierno, se darán cita para rendir homenaje al pontífice, lo que subraya la trascendencia del evento tanto en lo religioso como en lo diplomático.

El rito litúrgico dará comienzo a las 10:00 horas, presidido por el cardenal Giovan Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, según ha informado la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas. Durante la ceremonia, podrán concelebrar los patriarcas y cardenales presentes, quienes portarán mitras de damasco blanco. Los arzobispos y obispos lo harán con vestiduras litúrgicas más sobrias, que incluyen el amito, el cíngulo y una mitra blanca sencilla.

El féretro, que será cerrado en la tarde previa a la ceremonia, será trasladado desde el interior de la Basílica de San Pedro hasta la plaza por los sediarios, y será colocado en el centro del espacio reservado para la liturgia. Sobre él se depositará el Evangelio, en una imagen cargada de simbolismo cristiano.

Uno de los cambios introducidos por Francisco afecta a los términos empleados durante el funeral. Por decisión suya, se utilizará exclusivamente la denominación "papa Francisco", prescindiendo de fórmulas tradicionales empleadas en otros funerales papales.

Tras la entonación del Kyrie, el cardenal Re leerá una oración que pide a Dios que acoja en su reino al papa Francisco, quien guió la Iglesia "en la caridad". En las preces o plegarias de los fieles, se rogará por el alma del pontífice, implorando que el “Príncipe de los Pastores” lo reciba en su reino de paz y luz.

Después de las lecturas, el propio cardenal Re pronunciará una homilía centrada en la figura del papa argentino. Finalizada la comunión, se procederá a la tradicional Ultima commendatio, en la que se encomienda el alma del difunto a Dios. El vicario general de la diócesis de Roma intervendrá también para orar por quien fue obispo de la capital italiana.

Durante el Responsorium, se rociará el ataúd con agua bendita y se incensará, siguiendo el rito habitual. Es posible que, como ya hizo en el funeral de Benedicto XVI, el cardenal Re coloque su mano sobre el féretro como último gesto de despedida.

El acto concluirá con el canto de la antífona y el traslado del ataúd al interior de la Basílica. Desde allí se preparará el cortejo fúnebre hacia la Basílica de Santa María la Mayor, donde tendrá lugar la sepultura. Francisco expresó en vida su deseo de ser enterrado en tierra, en una tumba sencilla, sin los tradicionales tres féretros y con una única inscripción en latín: Franciscus.

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