¿Cuál es el estado de salud del Papa? Desayuna y lee periódicos... pero sigue siendo complejo

El Pontífice ha pasado una noche tranquila y ha aprovechado la primera parte de la mañana para descansar
Imagen del Papa Francisco
¿Cuál es el estado de salud del Papa? Desayuna y lee periódicos... pero sigue siendo complejo

El Papa Francisco no ha vuelto a sufrir nuevas crisis respiratorias tras el episodio de broncospasmo que padeció en la tarde del viernes. Este sábado ha podido desayunar, tomar café y leer los periódicos, aunque su estado de salud sigue siendo delicado y su pronóstico continúa reservado, según ha informado Vatican News, el medio oficial del Vaticano.

Desde la Santa Sede han señalado que el Pontífice ha pasado una noche tranquila y que ha aprovechado la primera parte de la mañana para descansar. Su equipo médico mantiene un seguimiento constante, ya que continúa ingresado en el Hospital Gemelli de Roma desde el pasado 14 de febrero a causa de una infección respiratoria.

El agravamiento de su estado se produjo en la tarde del viernes, cuando sufrió un episodio aislado de broncoespasmos que le provocó vómitos con inhalación y un deterioro repentino de su capacidad respiratoria. Los médicos reaccionaron de inmediato con ventilación mecánica no invasiva, logrando una evolución favorable en sus niveles de oxígeno. Sin embargo, a pesar de la respuesta positiva al tratamiento, los especialistas advierten que el cuadro clínico del Pontífice sigue siendo delicado y requiere una observación permanente.

LAS PRÓXIMAS HORAS, CLAVES PARA SU RECUPERACIÓN

A pesar de la mejoría en sus valores respiratorios, los especialistas han advertido que será necesario esperar entre 24 y 48 horas para evaluar su evolución y determinar si hay una recuperación estable. Según el Vaticano, el Papa ha permanecido consciente, orientado y colaborador durante todo el proceso de tratamiento. No obstante, el riesgo de nuevas complicaciones sigue presente, dada su edad y sus antecedentes médicos.

El portavoz del Vaticano ha subrayado que, aunque no se han producido nuevas crisis desde el episodio del viernes, la prudencia sigue siendo clave en el tratamiento del Pontífice. En las próximas horas, los médicos determinarán si es posible reducir la asistencia respiratoria o si el Papa necesitará más días de hospitalización antes de retomar su actividad habitual.

UNA SALUD DELICADA Y UNA AGENDA LIMITADA

A sus 87 años, el Papa Francisco ha atravesado diversos problemas de salud en los últimos tiempos. En 2023, ya fue hospitalizado por una bronquitis que obligó a suspender algunos actos públicos. También ha sufrido complicaciones derivadas de su intervención en el colon en 2021 y una operación de hernia en 2023. Aunque su intención ha sido mantener el ritmo de trabajo, su estado de salud le ha obligado a delegar algunas funciones y reducir sus desplazamientos.

El Pontífice tenía previstas en las próximas semanas varias audiencias y encuentros con líderes religiosos, así como actos litúrgicos de gran relevancia en el calendario eclesiástico. La Santa Sede deberá evaluar si su estado de salud le permitirá mantener estos compromisos o si será necesario posponer algunos de ellos.

Desde que asumió el Pontificado en 2013, el Papa Francisco ha destacado por su cercanía y su dinamismo, pero el deterioro de su salud ha generado especulaciones sobre la posibilidad de una renuncia, siguiendo el ejemplo de su predecesor, Benedicto XVI. Sin embargo, hasta ahora, Francisco ha descartado esa opción y ha reiterado su intención de continuar al frente de la Iglesia católica.

Mientras el Vaticano sigue con atención la evolución de su estado, miles de fieles de todo el mundo han expresado su preocupación y han enviado mensajes de apoyo al Pontífice. Se espera que en los próximos días se ofrezcan nuevos partes médicos que clarifiquen su evolución y su capacidad para retomar sus funciones.

Comentarios