¿Podría Europa dominar la IA?: Reactivan una mina que puede acabar con la dependencia de China
En plena carrera por la independencia tecnológica y energética, la Unión Europea intensifica su apuesta por la minería regional.
La mina de grafito de Baia de Fier, situada en el condado de Gorj, en Rumanía, se perfila como uno de los proyectos estratégicos más prometedores de la Unión Europea. Cerrada durante años debido a su baja rentabilidad, esta explotación minera ha recibido ahora luz verde para reanudar sus actividades, gracias a una inversión de 200 millones de euros provenientes de fondos europeos.
La iniciativa forma parte de los 47 proyectos estratégicos en el ámbito de las materias primas críticas anunciados por la Comisión Europea. Estos planes están distribuidos en 13 países miembros, con un presupuesto total de 22.500 millones de euros, y tienen como objetivo reducir la dependencia de recursos procedentes de terceros países, especialmente de Asia.
En este marco, 22 proyectos están centrados en la extracción de litio, mientras que otros se enfocan en el níquel, el grafito, el cobalto y el manganeso. El caso de Baia de Fier destaca no solo por su valor económico, sino también por su potencial geopolítico, al albergar el grafito con mayor grado de pureza del continente europeo.
UN RECURSO CLAVE PARA EL DESARROLLO TECNOLÓGICO EUROPEO
El grafito, materia prima para la producción de grafeno, es esencial para la fabricación de componentes electrónicos, baterías de alta capacidad y paneles solares. Su papel en sectores como la energía renovable y la inteligencia artificial lo convierte en un elemento de alto valor estratégico.
Antes de su cierre, la mina de Baia de Fier tenía una capacidad de producción de 40.000 toneladas anuales. Ahora, con el respaldo económico de la Unión Europea y el impulso político del Gobierno rumano, se espera que este volumen pueda recuperarse, si no superarse, en los próximos años.
El ministro de Economía de Rumanía, Radu Miruță, ha confirmado recientemente en declaraciones a Antena 3 CNN que el país ya dispone de la tecnología y el personal cualificado necesarios para retomar la extracción. El siguiente paso será obtener la tecnología que permita transformar el grafito en grafeno, un proceso complejo conocido como exfoliación.
LA BATALLA POR LOS RECURSOS ESTRATÉGICOS
Según Miruță, la verdadera competencia global en el campo de la inteligencia artificial y la transición energética no se libra únicamente entre grandes empresas o países con capital, sino entre aquellos que controlan los recursos naturales necesarios para sostener esa infraestructura tecnológica.
“El límite de la inteligencia artificial no son las grandes compañías, sino los minerales raros con los que se fabrica. Y uno de esos recursos solo se encuentra en Europa en lugares contados, siendo el grafito de Baia de Fier el de mayor calidad”, afirmó el ministro.
La reactivación de esta mina podría desempeñar un papel crucial en los esfuerzos de la Unión Europea por alcanzar una mayor autonomía estratégica, especialmente frente a actores como China, que actualmente lidera la producción y procesamiento de muchos de estos materiales críticos.
ESPAÑA TAMBIÉN ENTRA
Aunque el foco reciente esté en Rumanía, España también forma parte de los planes estratégicos de Bruselas. De los 47 proyectos aprobados por la Comisión Europea, siete están ubicados en territorio español, entre ellos minas de litio, wolframio, níquel y cobre.
Estas iniciativas incluyen, por ejemplo, la mina de Las Navas, en Cáceres, enfocada en la extracción de litio; así como otros proyectos en Ourense, Ciudad Real, Sevilla y Huelva. El objetivo común es aprovechar los recursos naturales propios para asegurar el suministro de materiales esenciales para la transformación energética y digital del continente.
La reactivación de infraestructuras como la mina de Baia de Fier refleja una estrategia más amplia: garantizar el acceso a materias primas fundamentales sin depender de proveedores externos.


