Fallece el Papa Francisco a los 88 años: adiós a un pontificado histórico e inédito
El Papa Francisco ha fallecido este lunes 21 de abril, a los 88 años, en su residencia de la Casa Santa Marta del Vaticano, según ha informado Vatican News en su cuenta oficial de X. Su muerte marca el cierre de una etapa histórica en la Iglesia católica, protagonizada por un pontífice que rompió moldes y abrió caminos hasta ahora inexplorados.
Jorge Mario Bergoglio (1936-2025), conocido mundialmente como Papa Francisco, fue un hito en la historia del Vaticano. Ocupó el cargo desde 2013, tras la renuncia de Benedicto XVI, y pasará a la historia por ser el primer pontífice americano, el primero procedente de América, el primero no europeo desde el sirio Gregorio III (fallecido en el año 741), el primer jesuita en liderar la Iglesia católica y el primero en elegir el nombre de Francisco.
Argentino de nacimiento, Bergoglio llegó al Vaticano desde Buenos Aires, donde ejercía como arzobispo. Nacido y criado en la capital argentina, estudió y se diplomó como técnico químico, aunque pronto decidió seguir el camino del sacerdocio.
En los últimos años, su salud había sido motivo de atención y preocupación. En marzo de 2023, una infección respiratoria le obligó a ser ingresado durante varios días. En 2024 y 2025, los episodios de salud se volvieron más frecuentes. En febrero de 2025, una bronquitis severa le obligó a recluirse en su residencia, y aunque en varias ocasiones se trataba solo de rumores, su salud fue un tema recurrente.
En 2022, desmintió públicamente que padeciese cáncer, afirmando: "Son chismes de corte". Sin embargo, sí confesó a Reuters que, tras una operación en 2021 en la que se le extirparon 33 centímetros de intestino por una diverticulitis, sufría molestias derivadas, como una microfractura de rodilla. Rechazó operarse por miedo a los efectos de la anestesia, temiendo también perder masa muscular por estar inactivo.
El Papa Francisco ha muerto este lunes a las 7:35 de la mañana, tras doce años de un pontificado histórico tanto por su carácter pionero como por su convivencia inédita con un papa emérito, el alemán Benedicto XVI, algo que no sucedía desde hace siglos. El fallecimiento se produce tras más de un mes ingresado en el hospital Policlínico Gemelli de Roma por una infección respiratoria.
Pese a que inicialmente mostró signos de mejoría, su estado se complicó en las últimas semanas. Sufrió dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda, provocados por una acumulación de mucosidad endobronquial, lo que derivó en una crisis de broncoespasmo. Se le practicaron dos broncoscopias y tuvo que recibir ventilación mecánica no invasiva.
Aun así, y según el Vaticano, el pontífice permaneció lúcido, orientado y colaborador hasta sus últimos momentos. El domingo anterior a su muerte, llegó a impartir la bendición urbi et orbi, dejando un último gesto pastoral como testimonio de su firme compromiso con la fe y con los fieles.


